El Consejo Directivo del Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca, de manera unánime, manifiesta su preocupación ante los hechos que afectan al organismo. Comunicado del 19/01/2024: Al Presidente y Directorio de CONICET: El Consejo Directivo (CD) del Centro Científico Tecnológico (CCT) – Bahía Blanca manifiesta su preocupación ante los hechos que afectan al CONICET. En los últimos días, a más de cincuenta agentes de todo el país, dos de los cuales pertenecen a nuestro CCT, les fue revocado el contrato, en tanto que al resto de los contratados (sometidos a evaluación anual y algunos con antigüedades mayores a 10 años) se les cambió el período del mismo, pasando de un año a tres meses. Las promociones y las becas internas no han sido comunicadas aún, mientras que las becas externas han sido postergadas. Es también de fundamental importancia resaltar que existe incertidumbre respecto del presupuesto, dado que por el Decreto 88/2023, se prorroga el presupuesto 2023 para el año 2024 en un contexto de altísima inflación, con la consecuente desfinanciación del Organismo. En base a lo antes dicho y en el marco del decreto 84/2023, solicitamos a las autoridades la reconsideración de los contratos revocados y del período de renovación de los restantes contratados que, a criterio de este CD, resultan indispensables por estar a cargo de actividades administrativas y técnicas de la Institución. Asimismo, solicitamos que se informen a la brevedad los resultados de becas, ingresos y promociones con fechas de altas. Solicitamos que se informen los lineamientos de las políticas científicas actuales y los cronogramas de convocatorias para eliminar la abrumadora incertidumbre. Nos ponemos a disposición de las autoridades y de la comunidad científico-tecnológica para trabajar en conjunto en la búsqueda de consensos, oportunidades y optimización de recursos en el contexto de crisis económica del país.
Con profundo pesar, el CONICET Bahía Blanca se une al dolor por el fallecimiento de Diego Berra, personal de apoyo en la Unidad de Apoyo Territorial (UAT), donde se desempeñaba como responsable del taller de metalurgia. Tras su partida, el pasado 16 de diciembre de 2023, nos hacemos eco y compartimos las palabras de sus compañeros y amigos de la UAT que lo recuerdan: Siempre con una sonrisa, Diego irradiaba calidez y generosidad, dejando una marca indeleble en cada uno de los que compartimos momentos y jornadas laborales con él. Lo recordaremos como un colaborador incansable y sumamente comprometido con cada proyecto en el que se involucraba; una persona amable, dispuesta, humilde y gentil…un compañero de una calidad humana excepcional. Desde nuestro Centro Científico Tecnológico despedimos a Diego con tristeza y enviamos nuestro afecto a su familia y seres queridos.
Se publicó en el Boletín Oficial. Es Investigador Principal del Consejo, médico veterinario por la UBA, con estudios de posgrado en Japón, Canadá y Estados Unidos, y especialista en reproducción asistida, transgénesis y edición génica en animales. Dr. Daniel Salamone, presidente del CONICET. Foto: CONICET Fotografía / Verónica Tello. El doctor Daniel Felipe Salamone fue designado como presidente del Directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). La novedad fue publicada en el Boletín Oficial, a través del Decreto Nº 102/2023. Daniel Salamone es Investigador Principal del CONICET, médico veterinario egresado de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA), magíster en dicha disciplina por la Universidad de Saskatchewan, Canadá, y posee un doctorado en Biotecnología y Biomedicina por la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos. También cuenta con estudios de posgrado en Japón y se especializó en reproducción asistida, clonación, transgénesis y edición génica en animales. Es director del Laboratorio de Biotecnología Animal de la Facultad de Agronomía de la UBA y ha sido profesor de numerosos cursos y seminarios de Biotecnología en distintas universidades nacionales e internacionales. Realizó más de 80 publicaciones en revistas científicas con referato y fue director de más de 20 tesis doctorales. Ha liderado diversos proyectos de desarrollos científico tecnológicos en el campo de la biotecnología de la reproducción en animales. De su laboratorio han surgido numerosos emprendimientos que dieron origen a startups. Fue integrante del equipo que produjo en Argentina el primer ternero de fecundación in vitro, y que en Sudamérica produjo tanto el primer bovino clonado y transgénico como el primer equino clonado. Desarrolló nuevas técnicas para clonar gametas y embriones. Recientemente produjo con la empresa NewOrgans cinco cerdos editados genéticamente con la potencialidad de ser usados para la donación de órganos. Salamone es miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria y de la Sociedad Internacional de Tecnología de Embriones (IETS, por su sigla en inglés), de la cual fue presidente. Ha organizado diversos congresos en Biotecnología de la reproducción en animales en Francia, Tailandia y Estados Unidos, entro otros países. Asimismo, realizó numerosos trabajos de reproducción asistida para la conservación de especies salvajes (tigre, chita, cebra, yaguareté, gato montés) junto al Ecoparque y distintas instituciones. Ha sido reconocido con el premio Pérez Companc, el premio Konex de Biotecnología y en tres ocasiones el premio INNOVAR para la investigación aplicada. Además, ganó la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, en Ginebra, Suiza.
Once científicos y científicas del CONICET Bahía Blanca han sido distinguidos con el pin dorado del organismo. Este prestigioso reconocimiento fue otorgado a aquellos que han alcanzado la máxima categoría posible dentro del escalafón de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC), a partir de 2014. La entrega de las distinciones tuvo lugar durante la última reunión del Consejo Directivo del Centro Científico Tecnológico en el cierre del año 2023. Los y las homenajeadas son: Silvia Barbosa Verónica Bucala María Soledad Díaz Alberto Bandoni Marcelo Villar (PLAPIQUI) Cecilia Bouzat Marta Aveldaño (INIBIBB) Viviana Echenique (CERZOS) Alfredo Juan (IFISUR) Rubén Lara Jorge Marcovecchio (IADO)
El nuevo espacio estará destinado a la preservación y conservación de la diversidad genética de semillas, esquejes y tubérculos de especies autóctonas El equipo científico de Manejo Ecosistémico de Recursos Naturales Renovables en la Zona Semiárida (MERRZSA), inauguró un banco de germoplasma de especies nativas del Sudoeste Bonaerense, ubicado en el predio del CONICET Bahía Blanca en Camino La Carrindanga km 7. El Dr. Alejandro Loydi en la presentación del Banco de Germoplasma de Especies Nativas Inauguración Banco de Germoplasma de Especies Nativas del Sudoeste Bonaerense Recorrido por las instalaciones del Banco de Germoplasma de Especies Nativas del CERZOS Banco de Germoplasma de Especies Nativas del Sudoeste Bonaerense Participaron del acto de apertura el director del grupo y vicedirector del Centro de Recursos Naturales de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET –UNS), Alejandro Loydi; el intendente electo de Bahía Blanca, Federico Susbielles; la coordinadora de la UAT CONICET Bahía Blanca, Magali Pacioni: el decano del Departamento de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur, Miguel Aduriz; y el secretario de Relaciones Institucionales de la UNS e investigador del CERZOS, Pablo Marinangeli. El Banco de Germoplasma del Sudoeste surge de la integración de investigaciones sobre restauración de pastizales naturales y ecofisiología de semillas, con un enfoque especial en las especies forrajeras propias de la región para su uso en la producción ganadera. La formalización del banco contó con el respaldo del CERZOS, que otorgó la infraestructura en el lugar en el que se emplaza el banco y se materializó a partir de un proyecto del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ejecutado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación Argentina, que proporcionó el equipamiento esencial. Con una superficie de 100 metros cuadrados, el banco cuenta con tecnología de vanguardia, que incluye cámaras de germinación, cámaras frías, heladeras, freezers, estaciones meteorológicas, balanzas y otras herramientas fundamentales para la investigación. Su función principal será conservar germoplasma de semillas de especies nativas, que estarán disponibles para proyectos de restauración de ambientes y manejos productivos sustentables. Alejandro Loydi expresó: “La idea es que tanto los grupos del instituto como de otras instituciones puedan ser usuarios del banco. Va a ser un banco activo, lo que significa que mantenemos semillas que son capaces de germinar rápidamente, es decir, las especies pueden ser utilizadas en cualquier momento”. Además, el investigador del CONICET agregó: “Nosotros trabajamos casi exclusivamente con semillas, pero el trabajo del banco incluirá la colecta y conservación de cualquier tipo de propagulos, tubérculos, bulbos o tejidos que puedan servir para regenerar poblaciones de las especies naturales.” Durante la inauguración se presentaron las actividades y resultados realizados en el marco del proyecto PNUD que incluyeron capacitaciones sobre la temática para todos los bancos de semillas de especies nativas de la provincia de Buenos Aires, así como el desarrollo de lineamientos específicos para la colecta y conservación de la diversidad de plantas autóctonas de la región. El impacto del proyecto se extendió a productores y profesionales ganaderos del sudoeste bonaerense, a quienes se ofrecieron capacitaciones especializadas. También se crearon herramientas sobre el manejo sostenible de los pastizales de la región y guías de identificación de especies en el campo. “El Banco de Germoplasma del CERZOS se une a otros tres bancos generados en la provincia: el del Centro, en Tandil; el del noroeste, en Luján; y el del Delta, en la Universidad Arturo Jaureche. Cada uno almacena semilla de especies nativas de su área de influencia, pero todos trabajaremos en la conservación del mismo ecosistema, lo que permitirá compartir resultados para fortalecer la conservación y la riqueza de la biodiversidad”, agregó Loydi. El evento concluyó con un recorrido por las instalaciones del nuevo Banco de Germoplasma del CERZOS, guiado por Clara Milano, Cecilia Scarfó, Aylen Rodríguez y Selva Cupari, becarias doctorales del CONICET e integrantes del equipo de investigación MERRZSA.
Un especialista del CONICET resalta la importancia de un recurso vital, muchas veces olvidado Dr. Juan Manuel Martinez (CERZOS, CONICET-UNS) Campo, región sudeoeste bonaerense El 5 de diciembre se celebra el Día Mundial del Suelo, una fecha establecida en 2014 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para reflexionar sobre la importancia de un suelo sano y abogar por su gestión sostenible. En este 2023 el lema de la conmemoración es: El suelo y el agua, fuente de vida, consigna que busca reflejar la estrecha relación entre el suelo, el agua y la vida en general. Según la ONU, más del 95% de nuestros alimentos proviene del suelo y el agua, y el vínculo entre estos dos recursos es fundamental para lograr sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes. La gestión sostenible de estos elementos es esencial para garantizar la seguridad alimentaria, la sustentabilidad de los ecosistemas, su biodiversidad, y el bienestar humano. Este enfoque guía las investigaciones del Grupo de Propiedades edáficas, productividad y ambiente, del Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET-UNS). Juan Manuel Martínez, investigador del CONICET especializado en fertilidad del suelo y producción sostenible de cultivos, expresa: “Nuestras investigaciones se centran en la evaluación global de diversas prácticas de manejo agropecuarias y sus efectos sobre las propiedades químicas, físicas y biológicas del suelo en la región del sudoeste bonaerense”. El especialista explica que cuantificar y comprender detalladamente los cambios en estas propiedades permite identificar las más sensibles y utilizarlas como indicadores de calidad o salud, generando herramientas para mitigar la degradación del recurso y proponer estrategias que promuevan la productividad y la eficiencia dentro de prácticas ambientales amigables. La preservación y gestión sostenible del suelo y el agua se enfrenta a diversos desafíos como la degradación del suelo por prácticas inadecuadas, la contaminación del agua debida al uso de productos químicos, los desechos industriales y domésticos, así como el cambio climático que afecta la disponibilidad y la distribución de agua, lo que aumenta la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones, impactando negativamente en la gestión de estos recursos. En relación a estas problemáticas, Martínez subraya: “Abordar estos desafíos requiere enfoques integrados, políticas y tecnologías sostenibles y la colaboración entre diferentes actores de la sociedad. La ciencia debe dirigirse hacia el uso eficiente de los recursos productivos, lo que contribuirá en el mediano y largo plazo a la salud del suelo. En este sentido, la colaboración entre científicos, productores y gobiernos es esencial para que los avances puedan implementarse de manera efectiva en la práctica agrícola” El doctor en Agronomía explica que actualmente se están investigando formas innovadoras como la revalorización de residuos orgánicos agroindustriales biotransformados y su efecto como enmiendas orgánicas aplicadas al suelo y a la producción de cultivos, para mitigar la degradación del recurso suelo y aumentar la captación del agua. Además, destaca otras herramientas como la Agricultura Regenerativa con la incorporación de rutinas como la rotación de cultivos, secuencias, cultivo de servicio, siembra directa y reducción del uso de productos químicos, la gestión de nutrientes, el secuestro de carbono y la aplicación de tecnologías como sensores remotos, drones y sistemas de información geográfica, permitiendo un monitoreo más preciso de la salud del suelo. “Según Manuel Belgrano: “toda riqueza que no tiene su origen en el suelo es incierta”. Ya por aquella época se vislumbraba la importancia de este recurso, a menudo olvidado, cuya conservación y manejo sostenible se presentan como un desafío para las generaciones venideras fundamental para garantizar el futuro de la vida humana”, concluyo con énfasis el investigador.
Paula Messina, investigadora del CONICET en el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) y docente de Fisicoquímica de la Universidad Nacional del Sur, fue galardonada con el máximo reconocimiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Dra. Paula Messina- Premio Houssay 2023 El Premio Houssay que recibirá la investigadora se otorga anualmente a los investigadores e investigadoras jóvenes más destacados en las distintas disciplinas científicas y que hayan desarrollado la mayor parte de su actividad científica en el país, por su contribución en la producción de nuevos conocimientos, el impacto social y productivo de las innovaciones tecnológicas, así como en la formación de recursos humanos. Messina fue galardonada en la categoría “Química no biológica, Ciencias de la Tierra, del Agua y de la Atmósfera”, una de las cuatro ramas del premio. Su actividad científica se enfoca en desarrollar materiales que sirvan como rellenos óseos sintéticos. En relación a la noticia del Premio, Messina expresó: “Sabía que me habían postulado, pero fue una sorpresa, y lo recibo con mucho orgullo tanto por mí como por mi grupo de investigación, y por la UNS y el instituto en general, ¡porque trajimos el premio a casa!”, Junto a su grupo de investigación se dedica a la química de agregación molecular mediante el estudio de sistema coloidales autoagregados y buscan crear plantillas de materiales nanoestructurados que luego puedan utilizarse como implante de tejidos calcificados, como el tejido óseo. “Me gustaría que alguno de nuestros desarrollos pueda aplicarse socialmente. Ahora estamos trabajando en una patente de un cemento óseo para llevar al mercado ese producto. La ciencia se construye a partir de las pequeñas contribuciones de muchos, pero creo que ver que algo de lo que uno investigó y desarrolló con su grupo se está utilizando es lo más lindo que le puede pasar a un investigador”, señaló la investigadora. La científica bahiense es doctora en Química de la UNS, luego de doctorarse realizó una estancia pos doctoral en la Universidad de Santiago de Compostela (España). Actualmente es investigadora principal del CONICET y profesora adjunta con dedicación exclusiva de la UNS en el Departamento de Química –del cual además es Directora decana. Es autora de dos libros editados en Estados Unidos, diez capítulos de libros y es coautora de 90 trabajos publicados en revistas especializadas el país y el exterior. Los Premios Houssay está dirigidos a investigadores que no hayan cumplido los 45 años al 1 de enero y a investigadoras que no hayan cumplido los 48 años antes de la misma fecha y se entregan junto a las distinciones “Houssay Trayectoria”, “Jorge Sábato” e “Investigador/a de la Nación”.
Andrés Arias, Investigador del CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía fue uno de los 40 científicos convocados como asesores de la tercera reunión de Negociaciones en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi (Kenia). Reunión en sede del PNUMA en Nairobi, Kenia Andres Arias en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi (Kenia). Del 13 al 19 de noviembre, se llevó a cabo la tercera reunión de negociaciones en el camino hacia la construcción de un tratado global de plásticos para la eliminación de la contaminación plástica en la sede de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi, Kenia. La iniciativa se desarrolla de acuerdo con el mandato de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNEA-5.2) y cuenta con la participación de delegaciones de 175 países, incluida Argentina, que actúan como negociadores, así como observadores científicos y representantes de organizaciones no gubernamentales de todo el mundo. Dos investigadores de CONICET, Andrés Arias, investigador en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO-CONICET-UNS) y Marina Fernández, investigadora en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME, CONICET) asistieron como observadores científicos a todas las negociaciones que se llevaron a cabo, brindando apoyo técnico a las delegaciones de cada país. La reunión se enmarca en la resolución histórica adoptada en marzo de 2022 durante la quinta sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5.2), para la elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos. Dicho instrumento deberá basarse en un enfoque global que aborde todo el ciclo de vida del plástico, desde su producción hasta su eliminación. El Comité Intergubernamental de Negociación (INC) inició sus trabajos en el segundo semestre de 2022, con la meta de concluir las negociaciones a finales de 2024. “El problema de los plásticos ha alcanzado proporciones épicas desde la década de 1950. La humanidad fabrica actualmente más de 450 millones de toneladas de plástico al año, y cerca del 22% de los residuos plásticos se “gestionan mal”: se vierten o queman en espacios abiertos en lugar de depositarse en vertederos sellados, incinerarse o reciclarse”, explica Arias y advierte: “Se estima que si no se toman medidas significativas, el mundo va camino de acumular unos 12.000 millones de toneladas de residuos plásticos en vertederos y en el medio natural de aquí a 2050”. Durante las sesiones de negociación en Nairobi, los investigadores del CONICET, junto a otros 38 científicos a nivel global, brindaron asesoramiento técnico a las distintas delegaciones y participaron activamente en los debates, contribuyendo al avance de esta iniciativa para abordar la problemática global de los plásticos. El doctor Andrés Arias es especialista en contaminantes orgánicos y plásticos en ambientes oceánicos, integra el comité científico Asesor para Plásticos y Microplásticos de Naciones Unidas (SAC-UNEP) y el Grupo de Expertos científicos independientes que asesora al sistema de las Naciones Unidas sobre los aspectos científicos de la protección del medio marino (GESAMP, Working Group 40: Marine Plastics). Además, es profesor en la Universidad Nacional del Sur, editor de la serie de libros de oceanografía para Springer y participa de diversos proyectos nacionales e internacionales para abordar problemas ambientales relacionados con contaminantes persistentes y basura plástica. Por otro lado, la doctora Marina Fernández, estudia los efectos de contaminantes ambientales presentes en plásticos y productos de uso personal. Es también delegada de la Endocrine Society en el comité de negociación para el tratado de plásticos y miembro del comité de asuntos científicos, y desempeña roles editoriales en el Journal of the Endocrine Society. Ambos investigadores integran la Red Argentina para el Estudio del impacto por Plásticos (SEPIA) y al mismo tiempo una coalición internacional de científicos independientes que busca como objetivo asesorar a los países firmantes en todos los aspectos técnicos posibles a fin de lograr un tratado de plásticos global efectivo (Science Coalition for an Effective Plastic Treaty, SCEPT).
El Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca conmemoró los aniversarios de institutos que cumplieron décadas durante la pandemia, los 40 años de los Servicios Centralizados y, especialmente, el reciente 60º aniversario de la Planta Piloto De Ingeniería Química (PLAPIQUI). Bajo el lema “Celebrando Trayectorias”, el evento encabezado por la directora del CONICET Bahía Blanca, doctora Viviana Echenique y el rector de la Universidad Nacional del Sur, doctor Daniel Vega reunió a autoridades científicas y académicas, representantes de instituciones y empresas de la ciudad y a investigadores, personal de apoyo, becarios, tesistas y personal del CONICET local. El acto comenzó con las palabras de la doctora Viviana Echenique, quien resaltó la trascendencia de los 40 años de los Servicios Centralizados y su invaluable contribución a la investigación científica y la innovación tecnológica. “Hoy celebramos trayectorias, y los servicios de nuestra Unidad de Apoyo Territorial están celebrando cuatro décadas de experiencia brindado herramientas de investigación de vanguardia, permitiendo a científicos y técnicos desarrollar investigaciones de primer nivel y avanzar en la innovación tecnológica”, expresó. El Centro Científico Tecnológico fue creado sobre las bases del Centro de Investigaciones Básicas y Aplicadas de Bahía Blanca (CRIBABB), inaugurado en 1978 y de sus áreas de servicios. Con la estructura del CRIBABB, con sus recursos y equipamientos, junto al Centro Científico se creó, en el año 2007, su Unidad de Apoyo Territorial; estructura a la que se incorporaron los servicios centralizados de alto nivel tecnológico como microscopia, rayos x, electrónica, informática y los talleres de tornería y metalurgia y vitroplastia. El encuentro también fue el marco de la conmemoración de los aniversarios de institutos que cumplieron décadas durante la pandemia. Echenique enunció: “Fueron tiempos en los que lamentablemente no hubo lugar para celebraciones como las que estamos llevando a cabo hoy, por eso consideramos oportuno conmemorar y felicitar también en este evento al Instituto de Investigaciones Bioquímicas por sus 50 años, al Centro de Recursos naturales Renovables por los 40 años de su fundación, y al Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur y al Instituto de Física del Sur por su primera década”. Las salutaciones incluyeron también al Instituto de Investigaciones Biomédicas y Biológicas del Sur que en octubre pasado cumplió 10 años desde su creación e incorporación al Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca. Agradeciendo la colaboración de PLAPIQUI en los festejos por sus recientes 60 años, la directora Echenique elogió la trayectoria de la institución: “PLAPIQUI es un instituto que desde su creación ha sido un faro de investigación e innovación, desempeñando un papel crucial en el desarrollo científico y tecnológico y en la industria en la región y el país”. Luego comenzó el espacio dedicado a la celebración de las primeras seis décadas de PLAPIQUI. Su directora, Verónica Bucalá, mencionó en su alocución los inicios de la institución: “La creación del Instituto el 19 de noviembre de 1963 resultó de la convergencia de dos generaciones: jóvenes graduados, Miguel Elustondo, Braulio Laurencena, Enrique Rotstein y Martín Urbicain. Y luego un grupo de estudiantes avanzados entre los que se destacan por su permanencia en PLAPIQUI: Esteban Brignole, Carlos Gigola, Nani Sica y Numa Capiati. En las memorias de la época aparecen otros actores como Susana Pérez, Melhen Namor, Héctor Berra, Aurelio Cherzanovich, Oscar Zanotto y Oscar Bianciotti. Fue un equipo grande, que buscaba algo grande” “Recibimos la antorcha y seguimos sosteniendo los tres pilares fundamentales que definen nuestra identidad: desarrollamos investigaciones en diversas disciplinas, trabajamos con el sector socioproductivo, asistiéndolo o resolviendo desafíos juntos. Esta actividad, además de ser una fuente de inspiración para nuestras investigaciones, nos permite conocer las necesidades industriales y contribuir a la formación de profesionales que se insertan exitosamente en el mercado laboral”, añadió Bucalá. En relación al presente de PLAPIQUI destacó el compromiso con la innovación y creación de sistemas y métodos de vinculación que facilitan y fomentan el vínculo con terceros señalando la labor realizada en los últimos años a través de la Oficina de Transferencia de Tecnología que permitió ampliar las alianzas sumando las pequeñas industrias, las organizaciones, las cooperativas, los emprendedores y potenciando los vínculos con las grandes empresas seguimos” remarcó. La directora resalto además la importancia del capital humano en la historia de PLAPIQUI: “Los fundadores hicieron cosas geniales, los sucesivos directores le dieron matices que enriquecieron la vida institucional de PLAPIQUI. Sin embargo, es importante mencionar que todos ellos y me incluyo, contamos con algo esencial: el capital humano que es nuestro activo más preciado, una riqueza invaluable que estamos comprometidos a perfeccionar constantemente. Nos esforzamos por crear un entorno que fomente el crecimiento personal y profesional, donde cada individuo contribuya de manera única a nuestro éxito colectivo” Por su parte, el rector de la UNS, Daniel Vega, compartió su experiencia personal en PLAPIQUI, “Mi paso por PLAPIQUI me marcó, y marcó a numerosos profesionales que hoy están en la institución, en otros organismos y en empresas. Sin duda, este ecosistema que han ideado apoyándose en su función académica pero también atendiendo su vinculación con el territorio y con las problemáticas del país, haciendo siempre ciencia de excelencia” y agrego “PLAPIQUI es uno de los grandes responsables de que la Universidad Nacional del Sur sea una institución que se destaca a nivel nacional”. El evento incluyó testimonios de 10 miembros de PLAPIQUI, que con emoción expresaron qué significa para ellos ser parte del instituto. Además, se compartió un video en el que distintas empresas relataron su experiencia y el impacto positivo de la colaboración con la institución en sus operaciones y procesos de mejora. La jornada concluyó con la formación simbólica de una red, los presentes a participaron lanzando ovillos de lana con los colores de la bandera, representando la fuerza colectiva de la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico.
El Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET – UNS) reunió a expertos, empresas e instituciones en la primera Jornada Bahía Inteligencia Artificial con el objetivo de explorar las oportunidades que la Inteligencia Artificial (IA) ofrece en el ámbito empresarial y organizacional. Apertura de la Jornada BahIA. De izq a dcha: Daniel Vega (Rector UNS), Viviana Echenique (directora CONICET Bahía Blanca) y Carlos Chesñevar (director ICIC, CONICET-UNS) 1° Jornacia BahIA: Inteligencia Artificial en las Organizaciones Carlos Chesñevar, Elsa Estevez (director y vicedirectora del ICIC) y Patricia Carreño (coordinadora de Vinculación Tecnológica) presentan al ICIC y sus capacidades en IA Ana Maguitman, Gerardo Simari y Axel Soto, investigadores del ICIC El evento, llevado a cabo en Casa Coleman, inició con las palabras de apertura de la directora del CONICET Bahía Blanca, Viviana Echenique, y el rector de la Universidad Nacional del Sur, Daniel Vega. Ambas autoridades destacaron el posicionamiento del ICIC, como uno de los centros de investigación líderes en inteligencia artificial a nivel nacional. Echenique señaló que el 20% de la investigación en IA en el país se realiza en Bahía Blanca, subrayando la presencia de expertos de alto nivel y profesionales con reconocimiento internacional, y remarcó: “Poder dar a conocer esas capacidades generando un espacio como BahIA, donde la experiencia y el conocimiento científico se fusionan con las necesidades y desafíos de las empresas locales para buscar soluciones a problemas concretos, es un gran acierto para la ciudad y la región”. Durante el evento, los participantes asistieron a exposiciones de investigadores especializados del ICIC que compartieron conocimientos sobre las potencialidades de la IA para la toma de decisiones inteligentes en empresas y su integración en procesos y servicios. Las presentaciones abordaron temáticas clave como la mejora de la eficiencia operativa, la optimización de la distribución y logística, la facilitación de la toma de decisiones estratégicas y la eficiencia en procesos administrativos. La jornada incluyó también una presentación del ICIC y las herramientas de vinculación tecnológica disponibles desde el CONICET Bahía Blanca y la Universidad Nacional del Sur para fomentar la colaboración. Carlos Chesñevar, director del ICIC, señaló “La IA ha revolucionado la forma en que las empresas operan y toman decisiones en el siglo XXI, ya no se trata de una opción, sino que se ha convertido en una necesidad para las empresas que buscan adaptarse a un mundo en constante evolución”, y enfatizó, “en este contexto, el ICIC cuenta con las capacidades para convertirse en un socio estratégico a la hora de optimizar y potenciar procesos y servicios mediante IA y Ciencia de Datos”. El programa también contó con la presentación de ejemplos de casos de éxito entre el instituto y empresas e instituciones en los que se resaltó la aplicabilidad y relevancia de la IA en diversos sectores. Patricia Carreño, responsable de Vinculación Tecnológica del instituto, expresó, “Este encuentro es una oportunidad para generar un primer acercamiento, para abrir el dialogo y poder compartir interrogantes y desafíos que enfrentan las empresas y organizaciones, y así buscar soluciones eficientes desde nuestra disciplina científica”. Por su parte, Elsa Estévez, vicedirectora del ICIC, subrayó la notable respuesta recibida en el evento, con la participación de representantes de la industria, gobierno, sociedad civil, científicos y académicos. “El interés manifestado concuerda con la visión del ICIC al idear este evento, que es co-crear formas de colaboración. Esperamos que esta jornada sirva como punto de partida para futuras colaboraciones y avances en la aplicación de la Inteligencia Artificial en Bahía Blanca y la región”, concluyó. SOBRE EL ICIC El Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación(ICIC) fue creado con el fin de fomentar el desarrollo de investigación en el campo delas Ciencias e Ingeniería de la Computación. Su misión es la producción y transferencia de conocimiento científico y tecnológico, que incluye la vinculación con el sector público y privado, la creación de recursos humanos altamente capacitados y el desarrollo de nuevas competencias. WEB ICIC