Las Bases y Condiciones para la postulación a cada una de las modalidades se publicarán oportunamente. El Directorio del CONICET ha resuelto establecer el siguiente cronograma de presentación de las solicitudes de becas de la Convocatoria 2023: – Becas Internas Doctorales: del 17 de julio al 11 de agosto de 2023. Inicio de las becas: 01/04/2024. – Becas Internas de Finalización de Doctorado: del 17 de julio al 4 de agosto de 2023. Inicio de las becas: 01/04/2024. – Becas Internas Postdoctorales: del 15 de febrero al 1º de marzo de 2024. Inicio de las becas: 01/08/2024. Este llamado contempla el otorgamiento de una prórroga automática a quienes postulen a una Beca Interna Postdoctoral y que se encuentren usufructuando una Beca Interna Doctoral de la cohorte 2018/2024 o una Beca Interna de Finalización de Doctorado de la cohorte 2021/2024. Esta prórroga se otorgará hasta la publicación de los resultados de la Convocatoria de Becas Internas Postdoctorales 2023 y, en el caso de obtenerla, se extenderá hasta que se haga efectiva la misma. La convocatoria se realizará en las siguientes modalidades: Doctorales (Temas Generales, Temas Estratégicos, Cofinanciadas y CIT), Finalización de Doctorado (Temas Generales y Cofinanciadas) y Postdoctorales (Temas Generales, Temas Estratégicos y Cofinanciadas). En el presente llamado se invita a los/as candidatos/as provenientes de países latinoamericanos a participar de las modalidades enunciadas. Las Bases y Condiciones para la postulación a cada una de las Convocatorias de Becas se publicarán oportunamente. Asimismo, se recuerda que a partir de la convocatoria 2025 (presentación de solicitudes en febrero/marzo 2026), será requisito excluyente para postular a una Beca Interna Postdoctoral que el/la postulante adjunte la constancia de entrega de los ejemplares de la tesis doctoral para su evaluación por parte del Doctorado correspondiente. Este requisito no será de aplicación a quienes se encuentren usufructuando una Beca Interna Doctoral o de Finalización de Doctorado al momento de postular a la Beca Interna Postdoctoral y el período de evaluación se realice durante la vigencia de su prórroga de beca por maternidad.
El CONICET Bahía Blanca organizó una reunión de bienvenida para los nuevos becarios y becarias que se unen al Centro Científico Tecnológico, tras la convocatoria 2022. Previous image Next image El evento, que tuvo lugar en el Auditorio Menor de la Unidad de Apoyo Territorial (UAT), brindó a los y las ingresantes la oportunidad de familiarizarse con el organismo, conocer a autoridades y parte del personal, así como establecer los primeros contactos con sus pares de otros institutos. La reunión se inauguró con unas palabras de bienvenida de la vicedirectora del CONICET Bahía Blanca, Silvia Barbosa, quien resaltó la importancia de la investigación científica y el papel fundamental que desempeñan los becarios en el avance del conocimiento. A su turno, la coordinadora de la UAT, Magali Pacioni, ofreció una visión general de los servicios y equipamientos disponibles para su uso en las distintas áreas, talleres y departamentos de esa unidad de apoyo a la investigación. Posteriormente, los y las asistentes al encuentro tuvieron la oportunidad de presentarse y compartir detalles sobre el instituto de investigación o departamento de la Universidad Nacional del Sur en el cual están llevando a cabo sus tesis doctorales, así como el tema sobre el que están investigando. Un momento destacado del evento fue la participación de Verónica Lassalle, investigadora del CONICET en el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) quien generosamente compartió sus experiencias y brindó consejos valiosos y motivadores para los y las jóvenes presentes, destacando la importancia de la colaboración y el trabajo colectivo en la actividad científica. También, Jesica Pacetti, Responsable del Departamento de Recursos Humanos presentó al equipo de trabajo del área e invitó a los y las ingresantes a acercarse ante cualquier duda durante el transcurso de sus becas. Al finalizar el encuentro, los nuevos becarios, autoridades y personal de la UAT se reunieron para compartir un café, fomentando así la integración y el intercambio de ideas. Ingresos de la Convocatoria a becas doctorales 2022 Son 45 los y las jóvenes que se incorporan al CONICET Bahía Blanca para realizar su doctorado. 37 realizarán sus becas en institutos de investigación dependientes del CONICET y la Universidad Nacional del Sur: 6 en el CERZOS, 2 en el IADO, 5 en el ICIC, 5 en el IFISUR, 2 en el IIESS, 2 en el IIIE, 1 en INBIOSUR, 5 en INIBIBB, 1 en el INMABB, 5 en el INQUISUR y 3 en PLAPIQUI, en tanto 8 son los y las becarias que harán sus investigaciones en los departamentos de Biología, Ciencias de la Educación, de Humanidades y de Ingeniería de la Universidad Nacional del Sur.
El Centro Científico Tecnológico CONICET BAHÍA BLANCA llama a licitación para la adquisición de un Microscopio Electrónico de Transmisión (TEM) con fuente de electrones por emisión de campo (FEG), detector/es EDS y sistema STEM para el Laboratorio de Microscopía Electrónica de su Unidad de Administración Territorial, equipamiento financiado por el MinCyT a través del “Programa Federal Equipar Ciencia”, Presupuesto oficial USD 1.100.000, Plazo de entrega 365 días. Retiro de pliegos y consultas: mjyanez@criba.edu.ar Recepción de ofertas hasta el 03/07/2023 a las 11 hs. en la Mesa de Entradas de la UAT-CCT CONICET BAHÍA BLANCA, Camino La Carrindanga Km 7, 8000 Bahía Blanca.
Sergio Romano, Gerente de Vinculación Tecnológica del CONICET, junto a Romina Cuello y Ayelen Rapaport, Coordinadoras de la Gerencia en las áreas de Ingenierías, Ambiente y Energía, y de Salud, Alimentos y Biotecnología respectivamente, visitaron el Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca. Sergio Romano Gerente de la Gerencia de Vinculación Tecnológica del CONICET charla con personal del Centro Científico Tecnológico de Bahía Blanca Sergio Romano, gerente de Vinculación Tecnologica del CONICET en Bahía Blanca Charla Vinculación Tecnologica en el CONICET Bahía Blanca Personal de la Oficina de Transferencia de Tecnología de PLAPIQUI recibe a integrantes de la Gerencia de Vinculación del CONICET y de la OVT del CONICET Bahía Blanca. Reunión en el IIESS con Ayelen Rapoport de la Coordinación Salud GVT Recorrido de la Gerencia de Vinculación Tecnológica por el INGEOSUR Romina Cuello, Coordinadora de Ingenierías, Ambiente y Energía (GVT) en su recorrido por el IADO Recorrido por laboratorios del IADO de la Coordinadora de Ingenierías, Ambiente y Energía (GVT) Recorrido por el área de Rayos X del IFISUR Anterior Siguiente Durante dos jornadas el equipo de Vinculación Tecnológica del CONICET mantuvo reuniones con directores y directoras de los institutos y con representantes de la Universidad Nacional del Sur. Además, recorrieron áreas de servicios y laboratorios. La visita comenzó con una charla ofrecida por el Gerente de Vinculación Tecnológica, dirigida a investigadores/as, miembros de la carrera del Personal de Apoyo, becarios/as y vinculadores/as de las Unidades Ejecutoras, en la que se abordaron distintos aspectos y herramientas de la vinculación y la transferencia de tecnología en el CONICET. Romano resaltó la importancia de promover la innovación y desarrollo desde las distintas áreas de investigación científica y diversificar los actores con los que el CONICET se vincula para el intercambio de conocimiento y tecnologías que resulten en un beneficio para la sociedad. Participaron del encuentro, que tuvo lugar en el Auditorio Menor del CONICET Bahía Blanca, Viviana Echenique, directora del CONICET Bahía Blanca; directores y directoras de las Unidades Ejecutoras del organismo en la ciudad; la coordinadora de la Unidad de Apoyo Territorial, Magali Pacioni; el coordinador de Vinculación Tecnológica de la región de la provincia de Buenos Aires, David Lopez Villegas; y Jorge Pedrueza y Diana Schmit de la oficina de Vinculación Tecnológica del CONICET Bahía Blanca. Posteriormente, se realizó un recorrido por los distintos institutos y laboratorios del Centro Científico, donde los visitantes tuvieron la oportunidad de conocer el trabajo que se realiza en diversas áreas de investigación e interactuar con los responsables de proyectos con perfil de transferencia tecnológica. En la primera jornada del día jueves, Sergio Romano y Romina Cuello, coordinadora del área de Ingenierías recorrieron la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI, CONICET-UNS), el Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET-UNS), el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS), el Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET-UNS) y el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica (IIIE, CONICET-UNS). En tanto Ayelen Rapaport, representando al área de Salud, Alimentos y Biotecnología de la Gerencia, visitó el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS), el Instituto de Ciencias Biológicas y Biomédicas del Sur (INBIOSUR, CONICET-UNS) y el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS, CONICET-UNS). El viernes la actividad continuó con visitas a instalaciones del Instituto de Física del Sur (IFISUR, CONICET-UNS), el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS), el Instituto Geológico del Sur (INGEOSUR, CONICET-UNS) y la Unidad de Apoyo Territorial, donde se realizó una reunión con las áreas de servicios centralizados y se recorrió el sector de Microscopia Electrónica. En relación a los objetivos y resultados de estas jornadas, Jorge Pedrueza, responsable de la OVT local señaló: “las reuniones entre los institutos y las coordinaciones de la Gerencia de Vinculación Tecnológica del Consejo permitieron explorar oportunidades para establecer vínculos más estrechos que permitan fortalecer la transferencia de conocimientos y tecnologías hacia los sectores socio-productivos”.
Marcelo Avena, investigador del CONICET en el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS), es uno de los 100 premiados que serán reconocidos como las personalidades argentinas más destacadas de la última década en Ciencia y Tecnología. El premio otorgado por la Fundación Konex es una de las distinciones más importantes en Argentina. El Gran Jurado de los Premios Konex 2023, conformado por 20 especialistas ganadores de ediciones anteriores, seleccionó a 5 investigadores/as por cada una de las 20 disciplinas vinculadas a la actividad científica que recibirán el Premio Konex – Diploma al Mérito. En esta ocasión, Marcelo Avena ha sido distinguido en la categoría Fisicoquímica y Química Inorgánica por su destacada trayectoria en el ámbito de la Química de Superficies. Avena es investigador Principal del CONICET y docente de la universidad Nacional del Sur. Es bioquímico y doctor en Ciencias Químicas y sus investigaciones se centran en la química de superficies de sustancias sólidas en contacto con un medio acuoso, y en el ambiente, estudiando su papel en procesos de adsorción, desorción y movilización en el ambiente de contaminantes y nutrientes. Su trabajo se enfoca además en estudios de glifosato, contaminantes emergentes como cafeína, antibióticos, tetraciclina, y con sustancias como fosfato, arsénico, fluor y otras cuya movilidad ambiental es afectada por la presencia de la superficie de los minerales. En relación a la noticia de su distinción, el investigador expresó: “Me siento realmente feliz. Es una muy linda sensación que tus pares y personalidades muy destacadas como las que integran el Gran Jurado de los Konex te consideren uno de los científicos más destacados de la década”. Además, añadió que siempre quiso ser investigador, estudiar, aprender y, de paso, generar conocimiento que sea transferido para otras personas y para otras aplicaciones tecnológicas. La entrega de los Premios Konex – Diplomas al Mérito 2023 a las 100 personalidades premiadas se llevará a cabo el 12 de septiembre en Ciudad Cultural Konex, en la Capital Federal. Posteriormente, el Gran Jurado El Gran Jurado que es presidido por Alberto Kornblihtt (Premio Konex de Brillante 2013), su Secretaria General es Mirta Roses (Premio Konex de Brillante 2003) y su Invitado Especial, Juan Martín Maldacena (Premio Konex de Brillante 2013), elegirá en cada uno de los quintetos de cada disciplina, a la personalidad con la trayectoria más significativa. Estas 20 figuras recibirán el Konex de Platino. Entre ellas se seleccionará al más destacado, quien recibirá el Konex de Brillante, máximo galardón que otorga la Fundación Konex. Este año se celebra la 44° edición de los Premios Konex y es la quinta ocasión en que la Actividad Ciencia y Tecnología es considerada. Fueron Konex de Brillante: Luis Federico Leloir en 1983, César Milstein y René G. Favaloro en 1993, Mirta Roses y Luis Caffarelli en 2003, y Alberto R. Kornblihtt y Juan Martín Maldacena en 2013. Investigadores bahienses ganadores de Premios KONEX: Rafael Panzone – Investigador del Instituto de Matemática de Bahía Blanca (INMABB, CONICET-UNS) Premio Konex 1983: Matemática Julio César Podestá –Investigador del Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) Premio Konex 2003: Química Orgánica Francisco J. Barrantes– Investigador del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS) Premio Konex 2003: Citología y Biología Molecular Esteban Alberto Brignole – Investigador de la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI, CONICET-UNS) Premio Konex 2003: Ingeniería Industrial, Química y Ambiental Gerardo M. E. Perillo – Investigador del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS) Premio Konex 2013: Ciencias de la Tierra En 2016, cuando se entregaron los premios KONEX Humanidades, se reconoció Fernando Tohmé, investigador del INMABB por su labor destacada en el rubro Teoría Económica. Marcelo Avena – Investigador del Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) Premio Konex 2023: Fisicoquímica y Química Inorgánica
Comenzó a funcionar la línea 521 de Bahía Transporte SAPEM que abarcará el recorrido que en la actualidad realizaba la 502 hacia el Conicet. El Ramal Carrindanga que llega al Predio del Conicet Bahía Blanca hará el siguiente recorrido: Desde Brown y Pedro Pico, por Brown, Vieytes, Patricios, Casanova, Av. Alem, Florida, Carrindanga, Rodolfo Kusch, Conicet, Córdoba. Retoma por Rodolfo Kusch, Carrindanga, Florida, Av Alem, Perú, Estomba y Chiclana hasta Pedro Pico. Los Horarios y recorridos se pueden consultar en gpsbahia.com.ar
Especialistas del CONICET realizan diversos aportes para prevenir infecciones, tratar a los pacientes y erradicar el vector de esta dolencia endémica en la región. Imagen de microscopía de tejido cardíaco infectado con T. cruzi. Créditos: Gentileza de María del Pilar Aoki. Foto de Triatoma infestans, vector de la enfermedad de Chagas. Créditos: Gentileza del grupo EduChagas, Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIBYT, CONICET-UNC). Anterior Siguiente El 14 de abril se celebra el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas. La fecha, que conmemora la primera identificación del parásito causante de la enfermedad, fue instaurada en mayo de 2019 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para concientizar sobre esta problemática sanitaria desatendida. Esta enfermedad, potencialmente mortal, es provocada por el microorganismo Trypanosoma cruzi, que se transmite al ser humano a través de insectos conocidos en Argentina como vinchucas, transfusiones sanguíneas, trasplantes de órganos, consumo de alimentos contaminados o durante la gestación y el trabajo de parto. Hasta hace poco, la enfermedad de Chagas era considerada un problema de salud estrictamente latinoamericano, ya que se vinculaba directamente con la distribución y densidad de varias especies de triatominos (vinchucas) en las llamadas zonas endémicas. Actualmente, las migraciones humanas han transportado el T. cruzi hacia regiones no endémicas, lo que ha transformado el perfil de la problemática -ahora urbana y global, además de rural y latinoamericana-. Se estima que entre 6 y 7 millones de personas se encuentran infectadas en el mundo. Debido a su carácter silencioso, menos del 10% de los infectados con T. cruzi recibe anualmente un diagnóstico oportuno y el tratamiento correspondiente. Según la OMS, a largo plazo, hasta un 30% de los enfermos crónicos desarrolla alteraciones cardíacas y hasta un 10% sufre alteraciones digestivas, neurológicas o una combinación de ellas. María del Pilar Aoki, investigadora del CONICET en el Centro de Investigaciones en Bioquímica Clínica e Inmunología (CIBICI, CONICET-UNC), subraya: “Hay evidencias de que el tratamiento actual no es efectivo cuando está establecida la lesión cardíaca. Además, es muy largo, requiere altas dosis y frecuentemente genera efectos adversos”. El grupo que dirige, en colaboración con otros institutos del CONICET, estudia posibles estrategias terapéuticas para la etapa crónica, anterior al establecimiento de la cardiomiopatía, basadas en sistemas portadores que permitan aumentar la eficacia del tratamiento y disminuir la dosis y la frecuencia de la administración. Recientemente, Aoki y su equipo obtuvieron un importante subsidio internacional para realizar un estudio pionero sobre las respuestas del tejido cardíaco a la infección con T. cruzi. “En trabajos previos, demostramos que los cardiomiocitos (células del músculo cardíaco) participan activamente en la respuesta inmunológica al parásito. Nuestro sistema inmune es responsable de defendernos, pero también de producir inflamación crónica en las enfermedades cardiovasculares. Como el tejido cardíaco tiene una importante función fisiológica, por distintos mecanismos desactiva a las células de la defensa permitiendo al parásito alojarse por años en el corazón, y favoreciendo la inflamación. Ahora buscamos avanzar en el conocimiento de otros mecanismos inmunológicos no explorados previamente”, comenta la científica. Las vinchucas y los insecticidas, una carrera de armamentos Debido a la ausencia de una vacuna y de un tratamiento eficaz para las formas crónicas de la enfermedad de Chagas, el control químico de los vectores es la principal herramienta para reducir su incidencia. Este método, basado en el rociado de las viviendas y construcciones aledañas con formulaciones insecticidas, ha logrado interrumpir la transmisión vectorial del T. cruzi en muchos países de Latinoamérica. Sin embargo, el uso indiscriminado de insecticidas ha propiciado el surgimiento y propagación de poblaciones resistentes en distintas especies de insectos vectores de relevancia sanitaria. Patricia Lobbia, investigadora del CONICET en la Unidad Operativa de Vectores y Ambiente (UnOVE, CeNDIE, ANLIS-Malbrán), señala que desde la década de los ‘80 se utilizan insecticidas piretroides para controlar a los triatominos, ya que requieren una dosis cien veces menor que los organofosforados y presentan baja toxicidad en mamíferos. Sin embargo, a partir del año 2000 se detectaron altos niveles de resistencia a piretroides en Argentina y Bolivia, constituyéndose en una de las principales causas de las fallas en el control químico. La científica explica el desarrollo de la resistencia como un proceso microevolutivo: “Dentro de una población de insectos, algunos individuos tienen mutaciones que confieren resistencia a los insecticidas. A su vez, cuando se aplica insecticida, aquellos individuos que portan esas variantes genéticas sobreviven y las transmiten a la siguiente generación. Las campañas de control constan de dos ciclos: se realiza vigilancia y rociado en las viviendas positivas a triatominos; luego de seis meses, se vuelven a evaluar y, si hay insectos vivos, generalmente se rocía insecticida de nuevo. Esto podría profundizar la selección de aquellos individuos sobrevivientes, portadores de las mutaciones resistentes”. Según Lobbia, otros factores ambientales, como el uso de piretroides en la actividad agropecuaria en los alrededores, potencian los mecanismos de evolución de la resistencia. Estudios realizados en la última década sobre Triatoma infestans (el principal vector de T. cruzi en el país) demostraron la evolución de resistencia a insecticidas en varias zonas de la distribución geográfica de la especie, fundamentalmente en el norte de Salta y el noroeste de Chaco. Esto puso en relieve la necesidad urgente de un plan de investigación e implementación de estrategias para el monitoreo y manejo de la resistencia. “En 2019, los especialistas del país se dieron cuenta de que la poca información sobre la resistencia al control químico de otros vectores de interés sanitario estaba disgregada y no se tenía en cuenta desde la Dirección de Epidemiología. Entonces comenzó a gestarse la Red Argentina de Vigilancia de la Resistencia a los Plaguicidas de uso en Salud Pública (RAReP), de la que formamos parte desde la UnOVE-CeNDIE”, comenta Lobbia. Esta entidad, finalmente reglamentada en 2021, está conformada por un comité científico-técnico que incluye organismos representados por los ministerios de Salud y de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, la ANLIS-Malbrán, el CONICET, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), y diferentes universidades nacionales. “El objetivo principal de la …
Es un trabajo de investigadores e investigadoras del CONICET de La Plata y Bahía Blanca. Hallaron principalmente polipropileno y poliéster, que llegan a los océanos por acción humana Equipo del IADO: Ana Ronda, Lucrecia Díaz, Luciano La Sala, Tatiana Recabarren Villalón y Andrés Arias. Foto: gentileza investigadores/as. Equipo del CEQUINOR: Lorena Piccone, Lucas Rodríguez Pirani y Rosana Romano. Foto: CONICET Fotografía/R. Baridón. Pablo Petracci, de la UNS. Foto: gentileza investigador. Lucas Rodríguez Pirani trabaja en el laboratorio. Análisis de muestras en el CEQUINOR. Foto: gentileza investigadores/as. Anterior Siguiente La contaminación con plásticos es un problema ambiental que cada vez causa mayor preocupación a nivel global. Conforme los seres humanos continuamos produciéndolos y desechándolos en cantidades que crecen exponencialmente –en la actualidad, se producen unos 400 millones de toneladas de plástico virgen por año–, los distintos ecosistemas sufren los efectos devastadores de su acumulación. Hablar de plásticos, en general, es hablar de diversos compuestos de distinta composición y usos que tienen un denominador común: tardan muchísimos años en degradarse. El primer indicio de contaminación por plásticos data de los años ’60, cuando se empezó a dar cuenta del impacto que esto tenía en los océanos y en la dieta de las aves marinas. En la última década, la evidencia científica se multiplicó casi a un nivel exponencial y generó el interés de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que puso en marcha una mesa internacional integrada por unos 160 países que buscan impulsar un tratado que inste a curvar la línea de producción de plásticos, bajar su consumo y fomentar su reutilización. En este contexto, investigadores e investigadoras del CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS) se propusieron indagar acerca de los efectos que este tipo de contaminación tiene en costas y plataformas marinas y, en conjunto con colegas del Centro de Química Inorgánica “Pedro J. Aymonino” (CEQUINOR, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA), acaban de aportar un dato inédito y preocupante: la primera evidencia de contaminación por microplásticos en pingüinos de Magallanes. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Marine Pollution Bulletin. “Todos los años, estos pingüinos migran desde el sur hacia Brasil. En ese trayecto, muchos –sobre todo los juveniles– se enferman y llegan en grave estado de salud o muertos a las playas. Nosotros tomamos ejemplares de pingüinos que murieron durante su rehabilitación después de quedar varados en la costa para analizar su tracto digestivo y hallar el rastro de ingesta de plásticos y partículas plásticas”, cuenta Tatiana Recabarren Villalón, becaria doctoral del CONICET en el IADO y primera autora del trabajo, y explica: “Las aves son buenos bioindicadores porque son oportunistas y se alimentan de todo lo que flota en el agua. Pero el pingüino de Magallanes es más selectivo, elige y caza a sus presas, especialmente peces, lo que nos hacía pensar que los niveles de plásticos en su interior no iban a ser muy altos”. El equipo del IADO estudió el tracto digestivo completo, separó toda la materia orgánica y clasificó según tamaño, tipo y color toda evidencia de la presencia de microplásticos. Una vez digeridas las muestras, las enviaron al CEQUINOR para determinar la composición química de los residuos hallados. “A priori, a partir del trabajo de campo es muy difícil determinar de qué materiales se trata. Hay estudios que caracterizan a las partículas visualmente a partir de sus características morfológicas, pero en este caso, complementando las técnicas de espectroscopía infrarroja y Raman fue posible la determinación exacta de la composición química de las muestras, es decir que pudimos discernir el material polimérico de origen plástico, algo muy importante que puede dar indicios tanto del origen como del foco de contaminación, como así también de las posibles consecuencias para la salud que traen aparejados los diferentes materiales plásticos”, destaca Lucas Rodríguez Pirani, investigador del CONICET en el CEQUINOR y autor de la publicación. Según comentan los expertos, en la totalidad de las aves estudiadas, las micropartículas representaron el 91 por ciento de los desechos hallados, el 97 por ciento de las cuales fueron fibras de origen antrópico, es decir procedentes de la actividad humana. En el mismo sentido, más del 62 % del total de las partículas eran de origen plástico, siendo el polipropileno y el poliéster los más abundantes. También se encontraron fibras celulósicas semisintéticas, partículas metálicas y pigmentos utilizados en las industrias textiles y plásticas. Como se dijo, esta es la primera evidencia de la ingesta de plásticos en esta especie de pingüinos. Se trata de una ingesta que, se infiere, es indirecta, dada la selectividad en su dieta. “Si bien no tenemos una comprobación directa, muy probablemente lo que encontramos sea portado por sus presas, es decir que ellos están comiendo peces que a su vez ya habían comido antes estos plásticos”, explica Andrés Arias, investigador del CONICET en el IADO y autor correspondiente del estudio. “Este estudio nos permite postular a este pingüino como un buen bioindicador de lo que está pasando en el agua, del status de los niveles de contaminación que tiene. La evidencia nos dice que la principal fuente de esta contaminación es el ser humano, ya sea a través de las aguas residuales urbanas o la actividad pesquera. Quizás, el hecho de que sea una especie carismática la que está siendo afectada contribuya a una mayor sensibilización o conciencia ambiental de todas las partes involucradas en la ruta del plástico hacia los océanos: desde la industria petroquímica hasta los usuarios finales”, concluye Arias. Sobre investigación: Tatiana Recabarren Villalón. Becaria doctoral. IADO. Ana C. Ronda. Investigadora adjunta. IADO. Luciano La Sala. Investigador adjunto. INBIOSUR. Cristina Sanhueza. UNS Lucrecia Díaz. UNS. Lucas S. Rodríguez Pirani. Investigador asistente. CEQUINOR. A. Lorena Picone. Investigadora adjunta. CEQUINOR. Rosana M. Romano. Investigadora principal. CEQUINOR. Pablo Petracci. UNS. Andrés H. Arias. Investigador independiente. IADO. Referencia bibliográfica: Recabarren-Villalón, T., Ronda, A. C., La Sala, L., Sanhueza, C., Díaz, L., Pirani, L. S. R., … & Arias, A. H. (2023). First assessment of debris pollution in the gastrointestinal content of juvenile Magellanic penguins (Spheniscus magellanicus) stranded on the west south Atlantic coasts. Marine Pollution Bulletin, 188, 114628. DOI: https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2023.114628 Por Marcelo Gisande. …
Por primera vez se entregaron fichas y legajos reparados a familiares de nueve estudiantes, docentes y no docentes de la Universidad Nacional del Sur. La tarea de reparación fue coordinada por un equipo de especialistas del CONICET y la Universidad. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Anterior Siguiente En un emotivo acto realizado en el Aula Magna del Rectorado de la Universidad Nacional del Sur (UNS) de Bahía Blanca y en el marco del Día de los Derechos Humanos de la UNS se realizó la primera entrega de fichas y legajos reparados de nueve integrantes de la Universidad, que sufrieron persecución política y fueron víctimas detenidos/as-desaparecidos/as y/o asesinados/as en el marco de la última dictadura cívico militar. La tarea de reparación fue coordinada por un equipo de especialistas del CONICET y la Universidad. Participaron del evento, el rector de la UNS, Daniel Vega, el vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET e integrante de la Comisión de la Memoria del Consejo, Mario Pecheny, el secretario de Articulación Científico-Tecnológica del Ministerio de Ciencia de la Nación, Juan Pablo Paz, el subsecretario de Derechos Humanos de la UNS, Claudio Gallegos, la abogada de familiares de desaparecidos por las dictaduras de Argentina y Chile y presidenta de la asociación Francia América Latina, Sophie Thonon, directoras/es del CONICET Bahía Blanca, referentes de Derechos Humanos, familiares de las víctimas y miembros de la comunidad científico-académica local. Los legajos reparados son los de Daniel José Bombara, Néstor José Del Río, Roberto Juan Garbiero, Juan Carlos Pradanos, Gabriel Herberto Prado, Daniel Eduardo Riganti, Carlos Roberto Rivera, Arturo Miguel Roses y Manuel Mario Tarchitzky; quienes habiendo sido estudiantes, docentes y no docentes de la UNS y vieron truncado su vínculo con la institución como consecuencia del accionar del terrorismo de Estado. Durante el homenaje, el rector de la UNS remarcó “Es responsabilidad ineludible de las universidades nacionales mantener en el tiempo la memoria del periodo más nefasto de nuestra historia nacional, como un ejercicio social para recordar a las víctimas del terrorismo de Estado y para evitar que hechos así vuelvan a suceder en nuestro país”, y expresó: “La revisión de los documentos que forman parte de estos legajos reparados, nos hablan de estudios realizados, de exámenes parciales y finales, de concursos rendidos en la carrera docente o no docente, de oficinas en las que compartieron largas jornadas de trabajo. Cada pieza fundamental de esos legajos nos cuenta una historia y mientras existan quienes reconstruyamos, mostremos y sigamos contando sus historias, ellos seguirán con nosotros”. Por su parte, el vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET y representante de la Comisión de la Memoria del Consejo Mario Pecheny destacó “Este es un acto de Memoria, Verdad y Justicia, pero también de reparación y en este sentido tiene un valor muy importante. No solo se trata de recordar y ver qué pasó con las personas que fueron víctimas de terrorismo de Estado en el seno del CONICET o las universidades, sino la propia responsabilidad de nuestras instituciones en ese terrorismo de Estado”. Y agregó: “Es una tarea que no debemos interrumpir, por eso hemos constituido las comisiones de memoria que pretenden impulsar y apoyar la investigación en ciencias sociales y en humanidades para entender, conocer y poder ver cómo fue, qué pasó, dónde estaban las víctimas y así poder reconstruir estos legajos, repararlos y seguir agregando granitos de arena a este trabajo de verdad y justicia”. En el momento más emotivo del acto, familiares de las víctimas recibieron de manos de las autoridades de la Universidad la historia laboral y/o académica de sus allegados en la que se registra su condición de víctima y se reconoce y deja constancia acerca de las verdaderas razones por las que se vio interrumpida su trayectoria estudiantil o laboral y su vínculo con la Universidad. A su turno, el subsecretario de Derechos Humanos de la UNS Claudio Gallegos, reflexionó, “Hoy más que nunca las instituciones deben dar cuenta de su compromiso con la promoción y defensa de los derechos humanos, la inclusión, la pluralidad y la tolerancia. A las tres palabras bandera de esta institución: memoria, verdad y justicia. hoy le sumamos la cuarta: reparación. Reparar para cuidar y fortalecer desde las instituciones, la democracia”. La reparación de estos legajos fue posible gracias al trabajo realizado por la “Comisión Técnica para la reconstrucción histórica y reparación documental de legajos y/o registros de la comunidad universitaria de la UNS víctimas del terrorismo de Estado”, conformada por resolución del Consejo Superior Universitario de la UNS e integrada por investigadores, docentes y estudiantes del Núcleo de Historia Reciente, Memoria y Derechos Humanos del Departamento de Humanidades de la UNS (NuHr), la Cátedra Libre de DDHH del mismo Departamento, la Unidad de Documentación y Archivo de la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Archivo de la Memoria de la UNS. Por su parte, la investigadora del CONICET y coordinadora del NuHr Silvina Jensen expresó: “El legajo laboral o estudiantil es una radiografía del paso de una persona por la institución. Se trata de una imagen en movimiento de cada persona y su paso por la universidad, pero a la vez es una puerta de entrada a la historia académica, científica y socio-política de la UNS y una puerta de acceso a la de los Institutos de investigación del CONICET en Bahía Blanca que ya habían sido o fueron creados en aquellos años, (IADO, 1969, CERZOS, 1980, INIBIBB, INMABB y PLAPIQUI, 1973).” Durante su alocución, la investigadora sostuvo: “En la construcción de un sistema democrático y de garantía de los derechos …
El estudio surgió tras un requerimiento y trabajo conjunto con la ONG “Memoria Abierta”. Los resultados fueron presentados al Poder Judicial de la Nación. Vista general del patio de la VII Batería. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Limpieza del recinto 1 de la VII Batería. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Relevamiento de inscripciones en pared. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Puerta enrejada en el interior de la VII Batería. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Anterior Siguiente En el marco del 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, cabe destacar la importancia de poner la ciencia a disposición de las necesidades vinculadas a los derechos humanos, para buscar la verdad sobre los delitos de lesa humanidad y mantener presente la memoria colectiva. En ese sentido, la conservación de los espacios donde alguna vez existieron centros clandestinos de detención tiene una fuerte significación histórica y social. El aporte del trabajo arqueológico reside en el descubrimiento, la conservación de las estructuras, la sistematización de los componentes y artefactos de esos espacios y la puesta en valor de los mismos para que puedan ser visitados por el público en pos de conservar la memoria y transmitirla de generación en generación. Asimismo, es una tarea que permite brindar información relevante en los procesos judiciales enmarcados en los delitos de lesa humanidad. Con estos objetivos, arqueólogos del Conicet Bahía Blanca, que integran el equipo de arqueología de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y representantes de Memoria Abierta, comenzaron las tareas de relevamiento y análisis en el área de la Séptima Batería de la Base de Infantería de Marina -ubicada en la localidad de Punta Alta, partido de Coronel Rosales, provincia de Buenos Aires- un sitio que, durante la última dictadura cívico-militar, funcionó como un centro clandestino de detención. El grupo organizó las tareas desde tres líneas de trabajo confluentes: una vinculada al registro testimonial de víctimas sobrevivientes, otra a la prospección y relevamiento arqueológico de las estructuras en campo y otra a la reconstrucción arquitectónica de la estructura excavada. Los investigadores de CONICET, Romina Frontini y Rodrigo Vecchi, realizaron las tareas arqueológicas del peritaje. Otra línea estuvo a cargo de Alejandra Pupio y Cecilia Simón, del área de Arqueología, Historia de los Indígenas y Antropología del Departamento de Humanidades de la UNS, quienes realizaron el relevamiento documental a partir de la palabra de las víctimas y las descripciones que estas realizaron sobre los aspectos materiales del lugar de detención. En tanto, los integrantes de Memoria abierta, Gonzalo Conte y Federico Houllé, participaron como encargados de la coordinación general y la reconstrucción arquitectónica de la estructura excavada. A ellos se sumó el Agrimensor Mauro Vecchi, quien realizó el relevamiento planimétrico y distribucional del área de la VII Batería. “La Séptima Batería es un complejo de edificios compuesto por la batería propiamente dicha (construida en 1897) y dos construcciones de mediados del siglo XX: un recinto de gran tamaño compuesto de habitaciones, comedor diario, cocina y baños, y una vivienda. Este conjunto se encuentra a unos 400 metros de la costa del estuario de Bahía Blanca, rodeado por un monte de eucaliptus de unas 20 hectáreas”, describe Rodrigo Vecchi y agrega: “En la actualidad el lugar presenta un alto grado de deterioro y un completo abandono, ya que la casa fue afectada por el fuego, el edificio lindante se encuentra sin techos y sin la mayor parte de las aberturas y la batería con grandes rajaduras en algunos sectores, que afectan su estructura de manera notable”. Según explica Frontini, las tareas de peritaje tuvieron diferentes etapas, primero se realizaron visitas preliminares al predio para conocer el espacio, delinear la metodología de trabajo campo y generar información de base para planificar el desarrollo de las diferentes actividades. “El trabajo de relevamiento arqueológico consistió en la observación, medición, mapeo y registro fotográfico de cada recinto de la Séptima Batería y sus unidades estratigráficas, es decir, muros, techo y piso, considerando tanto sus características morfométricas como sus componentes, describiendo así elementos originales como los incorporados en las sucesivas modificaciones, tales como muros adosados, tapias, capas sucesivas de pintura, marcas y escrituras, etc.”, especifica la investigadora. En total el peritaje se realizó sobre 54 unidades estratigráficas junto con el patio interior y sectores circundantes, sumando un total de 909 m2 interiores, 8 m2 exteriores y 87m2 del sector del patio. A su vez se relevaron los restos materiales que se hallaron dentro de los diferentes recintos, información que fue posteriormente analizada en laboratorio, organizada y sintetizada. El informe pericial, que incluye los resultados y conclusiones de las tres líneas de abordaje de manera integrada, fue presentado a la Secretaría de Derechos Humanos del Juzgado Federal N°1 de Bahía Blanca. “Asumimos el rol de peritos oficiales y trabajamos de manera colaborativa, junto a Memoria Abierta, una ONG que nuclea a distintas organizaciones de derechos humanos que desde hace décadas luchan por la búsqueda de la verdad y la justicia y contribuyen a la construcción de archivos y visibilización de centros clandestinos de detención para conservar la memoria”, destaca Vecchi. El arqueólogo señala que el proyecto y su desarrollo fue posible gracias a la articulación de diversos actores y su compromiso en torno al proceso de Memoria, Verdad y Justicia. “Nuestro trabajo es apenas un aporte en ese proceso, pero que nos permite realizar un pequeño retorno a la sociedad, utilizando las facultades científicas y técnicas de las que dispone el Estado en favor de la memoria y la reparación histórica” concluye. En el año 2010, Rodrigo Vecchi y Romina Frontini formaron parte del equipo científico que realizo la excavación arqueológica del Centro Clandestino de Detención “La Escuelita”, en el V° Cuerpo de Ejército, en Bahía Blanca. INFORME FINAL “La Escuelita”