El Centro Científico Tecnológico (CCT) Bahía Blanca inicia una nueva etapa con la designación de la doctora Silvia London como directora, acompañada por la doctora Sandra Botté como vicedirectora para el período de diciembre de 2024 a diciembre de 2026. La directora Silvia London (dcha) y la vicedirectora, Sandra Botté (izq). Nuevas autoridades del CONICET Bahía Blanca Silvia London y Sandra Botté junto al personal de la UAT -CONICET Bahía Blanca Silvia London y Sandra Botté junto a personal de la UAT -CONICET Bahía Blanca La elección se realizó el pasado 31 de octubre, durante una reunión del Consejo Directivo del CCT, integrada por los directores de los 12 institutos de investigación que conforman este centro. La designación fue formalizada mediante la resolución 2024-1694-APN-DIR#CONICET del Directorio del CONICET y oficializada con la firma del traspaso de gestión el 2 de diciembre. London y Botté suceden a la doctora Silvia Barbosa. La nueva dirección reafirmó su compromiso con la investigación de calidad, promoviendo la colaboración interdisciplinaria y el fortalecimiento de la transferencia de conocimiento y tecnología hacia el entorno socio-productivo. “Nuestro objetivo será asumir con firmeza el compromiso del trabajo continuo de la ciencia para la ciencia y de la ciencia para la comunidad”, expresó London. La directora destacó además que se priorizarán iniciativas orientadas al desarrollo sostenible y al fomento de alianzas estratégicas con actores públicos y privados. “Queremos continuar posicionando al CCT como un referente en la generación de soluciones innovadoras, promoviendo un diálogo con la comunidad y fortaleciendo el trabajo conjunto entre nuestros institutos y la Universidad Nacional del Sur”, agregó. Por su parte, Botté subrayó la importancia de “mantener un enfoque basado en la colaboración, potenciando tanto la excelencia académica como el compromiso con el desarrollo económico, social y ambiental de nuestra región”. Trayectoria de las nuevas autoridades Silvia London es Investigadora Principal del CONICET y, desde 2017, dirige el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS UNS-CONICET). Su trabajo de investigación aborda el Desarrollo Económico desde un enfoque teórico, dinámico y empírico, con especial énfasis en la sostenibilidad ambiental y social. Es, además, Profesora Titular en el Departamento de Economía de la Universidad Nacional del Sur. Sandra Botté, por su parte, es Investigadora independiente del CONICET y directora interina del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS). Su área de especialización comprende el estudio de ciclos biogeoquímicos de metales en ambientes acuáticos y el desarrollo de técnicas de remediación, con miras a la protección y restauración de ecosistemas.
Según mediciones de junio 2024, una de cada cuatro personas en Bahía Blanca habita hoy en hogares en pobreza multidimensional intensa o severa: representa al 25.6% de la población, más de 84.000 personas. Así se desprende de la Encuesta de Inclusión Social Sostenible 2024, un proyecto del Grupo de Medición y Análisis de la Pobreza Multidimensional del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS) UNS-CONICET. La encuesta se enfoca en privaciones multidimensionales, es decir, simultáneas o conjuntas (difiere de la medición de pobreza monetaria del INDEC), porque son las que permiten analizar dónde se producen varias carencias al mismo tiempo y, por tanto, situaciones mucho más desfavorecidas que donde se experimentan solo una o algunas. Es de gran valor que una ciudad intermedia como Bahía Blanca pueda contar con estimaciones de un índice de esta naturaleza, ya que son de utilidad para el diseño de políticas públicas municipales. Resultados destacados La encuesta, llevada a cabo en junio de 2024 con un diseño muestral probabilístico, incluye a 1.411 hogares y 3.851 personas, lo que triplica el tamaño de la muestra de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. El Índice de Pobreza Multidimensional considera 15 indicadores agrupados en cinco dimensiones del bienestar: Vivienda, Acceso a Servicios Básicos, Alimentación y Salud, Educación y Empleo y Seguridad Social. Las carencias más críticas detectadas en Bahía Blanca son: Falta de cobertura de salud: afecta al 24% de la población. Ausencia de aportes a la seguridad social: afecta al 24% de los ocupados, ambos vinculados con la alta informalidad laboral. Rezago escolar: el 17.8% de los niños y adolescentes entre 6 y 17 años que asiste a la escuela tiene retraso escolar de un año o más con respecto a su edad. Déficit habitacional: el 14% vive en viviendas inadecuadas, ya sea porque son casillas o ranchos, o porque el piso es de ladrillo suelto, tablones u otro (tierra, por ejemplo) o porque la vivienda está afectada en más de la mitad por humedad, poca luz o peligro de derrumbe. Inseguridad alimentaria: afecta a un 14% de la población. Se trata de hogares donde, por falta de dinero u otros recursos, al menos uno de sus miembros come menos de lo que debe comer; se quedan sin alimentos; sienten hambre y no comen o, en el extremo, pasan un día entero sin comer. Bajo logro educativo en adultos: afecta a un 14% de las personas de 20 años y más no alcanzaron niveles mínimos de acuerdo con su grupo poblacional. La tasa de pobreza multidimensional en barrios vulnerables casi duplica a la tasa en barrios no-vulnerables y la intensidad de la pobreza también es mayor. Por fuera de barrios vulnerables también se identifican personas en hogares multidimensionalmente pobres. Niñez y adolescencia: los más vulnerables Uno de cada tres menores de edad (34%), unos 23.000 chicos, habitan en hogares en pobreza multidimensional intensa a severa. La falta de cobertura de salud y la inseguridad alimentaria tienen mayor incidencia en este grupo que en el de los adultos. Situaciones donde se reducen porciones o directamente se pasa hambre afectan a unos 4.000 menores. A pesar de esto, el porcentaje de niños que no asisten a la escuela es bajo (0.5%), un indicador positivo tras las desvinculaciones escolares de la pandemia de COVID-19. Las privaciones que afectan a este grupo son de especial relevancia, porque tienen impacto en el resto de su vida. En particular, los primeros mil días ―desde la gestación hasta los dos años― son considerados una ventana crítica, dada la gran cantidad de conexiones neuronales que se desarrollan en esa etapa y que dependen de condiciones favorables de nutrición y estímulo. Mediciones comparables 2021-2024 La incidencia de la pobreza multidimensional en 2024 se mantiene esencialmente igual a como se encontraba en 2021, pero se observa una reducción de casi 3 puntos porcentuales en la intensidad, lo que indica una menor simultaneidad de privaciones entre los pobres. Cabe aclarar que el “punto de partida” (diciembre 2021) coincidió con el momento en el que se terminaba de normalizar la actividad económica post-pandemia. Los datos continúan reflejando una situación social compleja y delicada en la que se entrelazan privaciones en diferentes dimensiones esenciales del bienestar. Recomendaciones de política pública Toda política enfrenta restricciones presupuestarias y por eso es fundamental definir prioridades y focalizar las políticas en los grupos más vulnerables. Invertir en la infancia como política inteligente: la primera infancia debe ser prioridad en programas sociales y de salud, no solo por razones éticas, sino por el alto retorno social y económico, que es mucho más alto que en el de programas de períodos más tardíos. Coordinación intersectorial: propuestas integrales entre áreas de salud, políticas sociales, educación y vivienda para monitorear la nutrición, salud y desarrollo infantil. La Encuesta de Inclusión Social Sostenible 2024, realizada con el apoyo de la Municipalidad de Bahía Blanca y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, ofrece una herramienta clave para diseñar políticas públicas locales basadas en evidencia. El proyecto cuenta con la coordinación general de la Dra. Silvia London, la coordinación del trabajo de campo de las Dras. María Emma Santos y Stella Pérez y un equipo conformado por las Dras. María María Ibañez Martín, María Marta Formichella, Natalia Krüger y Lisana Martinez. A su vez, un equipo de investigadores y profesionales de apoyo trabajó en la supervisión de encuestadores y en la edición de las encuestas. El informe de resultados completo, disponible en: https://iiess.conicet.gov.ar/wp-content/uploads/2024/11/Informe-Pobreza-Multidimensional-BBca-EISS-2024-web.pdf
Axel Soto, investigador del CONICET en el Instituto de Ciencias e Ingenieria de la Computación (ICIC, CONICET-UNS), participó la semana pasada en la conferencia de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) , organizada en Rabat, Marruecos, para discutir el rol de la inteligencia artificial en la implementación de la Convención sobre Armas Químicas. Axel Soto en la sesión “Política e IA” de la conferencia de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Rabat, Marruecos. Foto gentileza investigador Conferencia de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Rabat, Marruecos. Foto gentileza ICIC Axel Soto formó parte de la sesión “Política e IA” junto a expertos como Jiahao Chen, Alexander Ghionis y Liming He. En esta mesa se exploró cómo las políticas deben adaptarse a las diversas aplicaciones de la IA, en lugar de tratarla como una herramienta única, con el objetivo de maximizar su utilidad y mitigar riesgos en el contexto de seguridad internacional. Consultado al respecto del contenido de la misma, Axel Soto comentó que “las discusiones se centraron en cómo hoy en día la inteligencia artificial puede impactar en la identificación y también en la no proliferación de armas químicas explorando tanto los riesgos como las oportunidades”.
El reconocimiento subraya el impacto y la relevancia de las investigaciones en inteligencia artificial orientadas a mejorar la participación ciudadana en la toma de decisiones Ana Maguitman – Gabriela Díaz – Carlos Chesñevar El proyecto premiado, titulado “Empoderando la Deliberación Electrónica Inclusiva Aprovechando la Sabiduría Colectiva y las Perspectivas de las Minorías”, fue seleccionado en la última edición de la convocatoria global del Google Award for Academic Research (GARA), posicionándose entre los 95 proyectos galardonados a nivel mundial. La iniciativa, liderada por los investigadores Ana Maguitman y Carlos Chesñevar, ambos del Instituto en Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET -UNS) y docentes del Departamento de Ciencias e Ingeniería de la Computación de la Universidad Nacional del Sur (UNS), tiene como objetivo promover debates públicos más inclusivos y representativos en plataformas digitales. A través de la creación de “árboles de posturas”, una estructura jerárquica que organiza diversos puntos de vista sobre temas complejos, el proyecto facilita un análisis profundo de los argumentos en juego, integrando perspectivas minoritarias que suelen quedar excluidas de los procesos tradicionales de participación. Además, la investigación cuenta con la colaboración de Gabriela Díaz, quien está desarrollando su tesis doctoral dentro de este marco de trabajo, bajo la dirección de los investigadores mencionados. El GARA 2024, creado por Google, otorga financiamiento a proyectos de excelencia en áreas de vanguardia como el cambio climático, el acceso a la educación y y sociedad e inteligencia artificial. En este link se puede visualizar la lista de proyectos premiados.
El trabajo, encabezado por un científico del CONICET y un colega español, describe el modo en que Mitofusina 2 controla la fusión mitocondrial, un proceso fundamental para el correcto funcionamiento de las células. El estudio brinda información que podría resultar útil para el futuro desarrollo de terapias contra enfermedades neurodegenerativas y cardíacas. Alejandro Peñalva trabaja en el microscopio. Las mitocondrias son orgánulos esenciales para la fisiología celular. Conocidas como “las usinas energéticas de la célula”, son estructuras microscópicas que generan la energía necesaria para impulsar prácticamente todas las funciones celulares de los organismos. Además, regulan la muerte celular y la homeostasis del calcio, manteniendo su equilibrio dentro de la célula, lo cual es vital para la salud celular. Las mitocondrias se separan del resto de la célula por una doble membrana. Para mantener su funcionamiento óptimo, las mitocondrias pasan por procesos continuos de división (fisión) y unión (fusión). Un desequilibrio en estos procesos puede causar enfermedades graves, tales como trastornos neurodegenerativos, problemas cardíacos y cáncer. La fusión mitocondrial es dirigida y controlada por proteínas especializadas, como la Mitofusina 2 (Mfn2). Este proceso implica la unión de física de las membranas de dos mitocondrias para formar una sola. Un estudio reciente liderado por Alejandro Peñalva, investigador del CONICET del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS), e Iván López Montero, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) logró visualizar por primera vez cómo Mfn2 controla el proceso de fusión mitocondrial a nivel molecular. El hallazgo fue recientemente publicado en la prestigiosa revista PNAS, de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. “Conocer cómo funciona Mfn2 a nivel molecular es un avance significativo para desarrollar aplicaciones en salud y avanzar en investigaciones biomédicas futuras. Esta información puede ser útil, por ejemplo, para desarrollar terapias más efectivas para tratar afecciones neuromusculares causadas por mutaciones en el gen que codifica esta proteína y conocer las interacciones moleculares en enfermedades como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth 2A, un trastorno genético que afecta los nervios periféricos, causando debilidad muscular y atrofia en pies, piernas y manos”, explica Peñalva, primer autor del artículo. En colaboración con el equipo de UCM, los especialistas lograron desarrollar un protocolo innovador para clonar y producir la Mfn2 en células de mamífero. Mediante cromatografía de afinidad, se logró purificar esta proteína, a partir de mitocondrias aisladas, y se incorporó en membranas mitocondriales modelo (artificiales) biomiméticas. De esta manera, se identificaron las condiciones y elementos mínimos necesarios para que Mfn2 realice su función, lo que ha permitido asignar la ruta de fusión de membranas por la que actúan estas proteínas. “Tras agregar los elementos necesarios, empleamos video microscopia de alta velocidad para identificar el mecanismo por el cual ocurre el proceso de fusión de membrana dependiente de Mfn2”, detalla el investigador. En una etapa posterior, en una estancia en el Instituto Laue Langevin en Grenoble, Francia, los científicos realizaron experimentos de reflectometría de neutrones. Estos estudios proporcionaron información novedosa sobre los aspectos estructurales de la proteína y formarán parte de una futura publicación. Los resultados publicados revelaron las condiciones moleculares mínimas necesarias para que la fusión ocurra, incluyendo la proporción adecuada entre lípidos y la proteína, así como la composición específica de los lípidos que componen la membrana. “Estos hallazgos no solo contribuyen a una mejor comprensión de la dinámica mitocondrial, sino que también abren nuevas vías para el desarrollo de estrategias farmacológicas que puedan contrarrestar las patologías asociadas con la disfunción de Mfn2”, concluyó el investigador del CONICET. Por Pía Squarcia – Área de Comunicación del CONICET Bahía Blanca
Daniel Salamone recorrió institutos de investigación y participó de una reunión del Consejo Directivo del CCT local. Recorrido por el Laboratorio de Instrumental Marino (LIM, IADO). Reunión de Salamone con el Consejo Directivo del CCT CONICET Bahía Blanca. Recorrido por el GENETyC, laboratorio de servicio de genotipado del CERZOS. Reunión con investigadores de PLAPIQUI. Salamone junto a Cecilia Bouzat (Directora INIBIBB, CONICET- UNS) Recorrido por la PLANTA PILOTO DE INGENIERÍA QUÍMICA – PLAPIQUI. Reunión con investigadores de PLAPIQUI. El presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Daniel Salamone, acompañado por el gerente de Administración del Consejo Jorge Figari, recorrió institutos y laboratorios del Centro Científico Tecnológico (CCT) CONICET Bahía Blanca, ubicados en el Predio Camino La Carrindanga. A lo largo de la jornada, se interiorizó en las diversas líneas de investigación y desarrollo que se llevan a cabo en la región. Luego, el titular del Consejo participó de una reunión del Consejo Directivo del CCT local. La recorrida comenzó en el edificio que comparten el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS), el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS) y el Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET-UNS). Allí, Salamone fue recibido por los directores de estas unidades: Sandra Botté, Cecilia Bouzat y Alejandro Loydi, respectivamente, junto con los vicedirectores de cada institución. Las autoridades presentaron al presidente del CONICET una breve descripción de las principales líneas de investigación y los proyectos de desarrollo y patentes en curso. En el IADO, se destacaron los avances en oceanografía biológica, química, física y geológica, con énfasis en el monitoreo costero y estuarial, que han posicionado al instituto como un referente nacional en consultoría especializada para organismos como Naciones Unidas y diversas entidades nacionales e internacionales. Además, el presidente del Consejo recorrió el Laboratorio de Instrumental Marino (LIM), donde se desarrollan y fabrican instrumentos oceanográficos de alta complejidad, como boyas, trackers y estaciones meteorológicas, fundamentales para la Red de Observación Marina Argentina (ROMA). El INIBIBB, por su parte, hizo hincapié en su enfoque en neurociencias, abarcando desde la transmisión nerviosa en enfermedades neurodegenerativas hasta desarrollos biotecnológicos en salud y medio ambiente, con proyectos de investigación que buscan llevar los avances del laboratorio a la práctica clínica. También resaltó su línea de estudio de bases moleculares de patologías humanas como el cáncer, la diabetes, la infertilidad, y enfermedades inflamatorias y cardíacas. En tanto, el CERZOS, subrayó sus líneas en genómica de cultivos y recursos genéticos, con el desarrollo de tecnologías innovadoras para la región semiárida bonaerense, incluyendo una patente provisional en apomixis. Allí, Salamone visitó el GENeTyC, un laboratorio que ofrece servicios especializados de caracterización genética (genotipado) para optimizar programas de mejoramiento, lo que impacta directamente en la mejora de cultivos y especies forrajeras de interés regional. Al finalizar el recorrido los directores de las tres unidades ejecutoras valoraron la reunión con la máxima autoridad del CONICET “como una instancia de encuentro sumamente productiva por la posibilidad de mostrar las capacidades de los institutos y resaltar la importancia de la ciencia en la región”. En el mismo sentido, Salamone expresó: “Es muy alentador ver cómo la investigación que se lleva a cabo no solo genera conocimiento, sino que demuestra un compromiso real hacia la región y tiene un impacto concreto”. Por la tarde, la comitiva se trasladó a la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI, CONICET-UNS), un instituto de investigación y desarrollo tecnológico orientado a la búsqueda de soluciones en ingeniería de productos y procesos para industrias tanto nacionales como internacionales. La directora del instituto, Verónica Bucalá junto con un grupo de investigadores y los integrantes de la Oficina de Transferencia de Tecnología, presentaron tres casos de éxito en transferencia tecnológica, en los cuales destacaron la extensa trayectoria de PLAPIQUI en su vínculo con la industria y su proyección futura. Entre los casos presentados, se mencionó la exportación de un reactor a Paraguay, una consultoría permanente en relación a la producción de hidrógeno verde que ha convertido a PLAPIQUI y a otros institutos del CONICET en unos consultores internacionales en la materia, y la colaboración con una empresa de bolsas hidrosolubles para sustituir insumos importados por materias primas de menor costo, lo que no solo reduce costos, sino que también contribuye al desarrollo nacional. Luego, ingresaron al espacio donde funciona la planta piloto, donde los grupos del instituto explicaron proyectos en curso y presentaron el equipamiento utilizado para realizar procesos y prototipos a escala industrial. Durante la visita, se destacaron las capacidades de la planta para realizar simulaciones y pruebas que permiten validar las tecnologías antes de su implementación a gran escala, para que puedan ser transferidas de manera eficiente a la industria, minimizando riesgos y optimizando recursos.Salamone destacó la importancia de esta relación entre la ciencia y la industria, afirmando: “PLAPIQUI es un ejemplo claro de cómo la investigación científica puede dar respuesta a las necesidades del sector productivo, generando un ciclo virtuoso en el que la ciencia, la industria y la educación se retroalimentan”. Sobre su recorrido en Bahía Blanca, Salamone sostuvo: “Fue muy interesante ver las posibilidades que ofrecen los doce institutos que integran el CCT, abarcando áreas tan diversas como las ciencias económicas hasta la biología, la física y la química. Me impresionó la variabilidad, la profundidad de los enfoques abordados y el vínculo de distintos institutos con el sector socio productivo”.Finalmente, la directora del CCT Silvia Barbosa, expresó: “La visita del presidente Salamone fue un impulso importante para todos nosotros. Es una oportunidad para reforzar los lazos con el CONICET y continuar trabajando en pos del desarrollo científico y tecnológico de nuestro país”. Reunión con el Consejo Directivo del CCT El presidente del Consejo participó de una reunión extraordinaria del Consejo Directivo del CONICET Bahía Blanca, en la que se abordaron temas clave relacionados con la gestión institucional y las acciones de vinculación tecnológica y transferencia. Durante el encuentro, se dialogó sobre los desafíos y oportunidades actuales para las unidades ejecutoras del CCT.
También, Daniel Salamone mantuvo un encuentro con autoridades de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Además, participó de la 50° Conferencia Latinoamericana de Informática y dialogó con investigadores y autoridades del Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación. El presidente del CONICET se reunió con autoridades de organismos de CyT de de Chile y Paraguay. El presidente del CONICET Daniel Salamone -centro- junto al presidente del CONACyT Paraguay Benjamín Barán Cegla -der- y al rector de la UNS Daniel Vega -izq-. Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación. Reunión en el Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación. Reunión en el Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación. Reunión en el Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación. Apertura de la 50° Conferencia Latinoamericana de Informática. Centro de Desarrollo en Tribología y Tecnología de Superficies. Centro de Desarrollo en Tribología y Tecnología de Superficies. El presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Daniel Salamone se reunió con autoridades de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y con representantes de organismos de ciencia y tecnología de Chile y Paraguay. Además, Salamone estuvo presente en la apertura de la 50° Conferencia Latinoamericana de Informática, recorrió el Centro de Desarrollo en Tribología y Tecnología de Superficies (CDTTS) de la UNS y se reunió con investigadores y autoridades del Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET-UNS). Reunión con autoridades de la UNS y con representantes de organismos de CyT de Chile y Paraguay En el rectorado de la UNS, Salamone, acompañado por el gerente de Administración del Consejo, Jorge Figari, fue recibido por el rector de la UNS Daniel Vega y la vicerrectora Andrea Castellano. En el encuentro también participaron el presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) Benjamín Barán Cegla y el secretario de Ciencia y Tecnología de la UNS Marcelo Villar.Durante la reunión, se discutieron las capacidades de vinculación y transferencia tecnológica de las tres instituciones y las oportunidades de colaboración entre Argentina y Paraguay. En este marco, Salamone dialogó sobre posibles cooperaciones entre el CONICET y distintos organismos e hizo énfasis en la importancia de la cooperación internacional a través del intercambio y transferencia de ciencia y tecnología al sector socio productivo. “Desde el Consejo estamos profundizando en el rol de la vinculación tecnológica y la innovación como elementos clave para enfrentar desafíos comunes en la región”. Por su parte, Barán Cegla resaltó: “Hoy tenemos muchas posibilidades de colaborar en temas como la trazabilidad de alimentos y otros aspectos que son comunes a nuestros países. Veo con optimismo esta oportunidad de acercamiento y futuros proyectos conjuntos”.El rector de la UNS también subrayó las posibilidades de colaboración mutua entre las tres instituciones y los aportes que pueden realizarse desde los institutos de doble dependencia entre el CONICET y la Universidad en proyectos de cooperación científica. Institutos vinculados a Inteligencia Artificial Las actividades continuaron en el predio de Palihue de la UNS, donde el presidente del CONICET recorrió el Centro de Desarrollo en Tribología y Tecnología de Superficies (CDTTS), un centro de investigación aplicada dedicado al estudio de la fricción, el desgaste y la lubricación de materiales. Luego, se trasladó al Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET-UNS) donde mantuvo una reunión con investigadores y autoridades del Instituto y el Departamento de Ciencias e Ingeniería de la Computación, en la que se presentaron las principales líneas de investigación del ICIC y se destacó su rol en la transferencia tecnológica hacia empresas e instituciones, tanto nacionales como internacionales. “Fue una reunión muy productiva, en la que pudimos compartir la visión del presidente del Consejo en relación a la Inteligencia Artificial y destacar la trayectoria que tenemos en Bahía Blanca en esta área. El ICIC tiene el potencial de posicionar al país a la vanguardia en inteligencia artificial, gracias al reconocido nivel de sus investigadores y el respaldo del CONICET y la UNS”, concluyó al término del encuentro el director del ICIC e investigador del Consejo Carlos Chesñevar. Por su parte, la directora del CONICET Bahía Blanca Silvia Barbosa, señaló: “Este instituto es el más joven en nuestro Centro, y ya tienen un potencial muy importante de cara al futuro. Es muy valioso poder dialogar con el presidente del Consejo acerca de las capacidades y líneas de investigación de los institutos que integran nuestro CCT” Mesa redonda con organismos de ciencia y tecnología Luego, el presidente del CONICET asistió a una mesa redonda sobre Organismos de Ciencia y Tecnología y Agencias de Financiamiento. La actividad fue moderada por el rector de la UNSA Daniel Vega y contó con la participación de la directora del Instituto Francés de Investigación en Ciencias Digitales (INRIA) en Chile Nayat Sánchez Pi, el presidente del CONACyT Paraguay Benjamín Barán Cegla, el especialista Líder en Modernización del Estado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Mauricio García Mejía, y la investigadora del CONICET y titular de la Cátedra UNESCO en Sociedades del Conocimiento y Gobernanza Digital Elsa Estevez. Los funcionarios abordaron temas como la transferencia tecnológica y el financiamiento de proyectos científicos. “Es muy valioso crear estos espacios de intercambio donde podemos reflexionar sobre políticas universitarias, cuestionarnos cuál es la mejor forma de llevar adelante proyectos de transferencia y debatir sobre el financiamiento del sistema científico”, expresó Salamone. 50° Conferencia Latinoamericana de Informática La jornada culminó con el acto de apertura de la 50° Conferencia Latinoamericana de Informática (CLEI), en el que participaron junto al presidente del CONICET, el rector Vega, el presidente del Centro Latinoamericano de Estudios en Informática, José Aguilar y el coordinador general de la CLEI 2024, Rodrigo Santos.La conferencia inaugural del evento, titulada “Ciencia Abierta”, estuvo a cargo de Yannis Ioannidis, presidente de la Association of Computing Machinery (ACM). Durante la inauguración, Salamone destacó la importancia de Bahía Blanca en el desarrollo de las ciencias de la computación y la Inteligencia Artificial, áreas clave para Argentina. “Gracias a nuestra sólida base en ciencias básicas, estamos en una posición favorable para avanzar …
Por tercera vez, la publicación “Miradas de Ciencia”, del Programa de Promoción de Vocaciones Científicas (VocAr), convoca a especialistas a contar sus historias de vocación e investigación en el CONICET. “Miradas de Ciencia”: historias de vida y de ciencia con el océano como protagonista. En este número, nos propusimos abordar la temática “Océano” a partir de cinco ejes claves: Recursos naturales, Océano y Sociedad, Cambio Climático, Contaminación y Conservación. Y, como en cada edición, procuramos que estén representadas las grandes áreas disciplinares: ciencias exactas y naturales, biológicas y de la salud, ciencias sociales y humanidades y ciencias agrarias, de la ingeniería y de materiales. El océano rige nuestro planeta, nos provee oxígeno, alimento e infinidad de recursos imprescindibles para la vida tal como la conocemos hoy. La investigación en ciencia y tecnología nos muestra las problemáticas, muchas de ellas debido a la acción humana, a las que se encuentra expuesto y en riesgo este bien común. De Tucumán a Tierra de Fuego, pasando por Santa Cruz, Chubut y Buenos Aires, en esta tercera edición, podremos conocer las historias de: Walter Dragani, Federico Lorenz, Dolores Elkin, Luciana Gallo, María Jesús Benítes, Mónica Primost, María Cielo Risoli , María Cecilia Tiedemann, Estefanía Soledad Malvina Gesto, Eloísa Giménez Irós, Walter Melo y Sergio Lucero. Esta entrega, además, contó con la participación de comunicadores del Centro Científico Tecnológico (CCT) Bahía Blanca, del CCT Mar del Plata y Centro Nacional Patagónico (CENPAT) de Puerto Madryn, quienes desarrollaron contenidos que dan cuenta de temáticas ambientales locales. A su vez, la Red de Seguridad Alimentaria (RSA) del CONICET participó con una nota sobre una de las problemáticas más relevantes como es la presencia de metales y metaloides en productos de la pesca. La publicación “Miradas de Ciencia” tiene como objetivo acercar a investigadores, becarios y técnicos a estudiantes de secundaria y docentes, contar en primera persona de qué se trata hacer investigación en CONICET, divulgar contenidos científicos, despertar el interés por la ciencia y promover vocaciones científicas. Su entrega es en formato digital y puede descargarse desde la web de VocAr. Las temáticas de números anteriores son: #1 Astrónom@s y #2 Frutas y Verduras. Miradas de Ciencia #3 Océano ya se puede descargar aquí. ¡A disfrutarla! El Programa de Promoción de Vocaciones Científicas (VocAr) pertenece a la Dirección de Relaciones Institucionales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y fue creado para fomentar la cultura científica, acercar la ciencia a la sociedad y, a través de algunas de sus acciones, promover vocaciones científicas y tecnológicas en los jóvenes. Por Florencia Verrastro
Los nanoanticuerpos desarrollados fueron probados con éxito en modelos in vivo. El estudio, liderado por un equipo del CONICET, representa una prometedora alternativa a la vacunación tradicional para prevenir y tratar la gripe que más hospitalizaciones produce en Argentina. Mariana Puntel (der.), directora del grupo de Biotecnología Viral del INIBIBB, CONICET-UNS junto a la becaria doctoral Luana Homann. Foto: Pía Squarcia/ CCT Bahía Blanca. Luana Homann, becaria doctoral del CONICET observa a través del microscopio óptico invertido la infección viral en monocapulas de células Los virus influenza constituyen una amenaza a la salud global y representan un desafío constante por su alto potencial zoonótico. El virus influenza H1N1 desató una pandemia en el año 2009 y persiste en la actualidad con brotes estacionales. Actualmente, es responsable del ochenta por ciento de las hospitalizaciones por gripe en Argentina, lo que subraya la necesidad de herramientas complementarias a la vacunación para prevenir y tratar estas enfermedades. Como fruto de un trabajo interdisciplinario, el grupo de Biotecnología Viral del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS), liderado por la investigadora del CONICET Mariana Puntel, logró desarrollar y caracterizar una serie de diez moléculas de llamas vacunadas contra la gripe. Los autores especulan que los genes aislados podrían inocularse en seres humanos para combatir diversos virus influenza del subtipo H1N1. La novedad fue publicada en la revista PLOS ONE. “Este estudio ofrece una serie de candidatos terapéuticos prometedores para combatir las infecciones por virus de la influenza H1N1 y desarrollar tecnologías innovadoras para la prevención y el tratamiento de enfermedades virales”, subraya Puntel. El trabajo se desarrolló en estrecha colaboración con el grupo INCUINTA vinculado al Instituto de Virología e Innovaciones Tecnológicas (IVIT, CONICET-INTA), dirigido por la investigadora del CONICET Viviana Parreño. En el trabajo, los científicos lograron caracterizar nanoanticuerpos monoclonales que resultaron eficaces en la profilaxis de la infección con virus de la influenza H1N1. En particular, identificaron cuatro nanoanticuerpos terapéuticos derivados por ingeniería genética de las inmunoglobulinas de cadena pesada presentes en llamas y demás especies de camélidos, cada uno con diferentes capacidades de unión y neutralización hacia diversas regiones de virus de la influenza, lo que les permite ofrecer protección amplia contra este patógeno. Cabe destacar que los nanoanticuerpos derivados de llamas son diez veces más pequeños que los anticuerpos más conocidos. Son monoclonales y presentan una alta estabilidad y solubilidad, lo que los convierte en una herramienta atractiva para el desarrollo de formulaciones que refuercen la inmunidad de modo complementario a la vacunación, o bien como herramientas diagnósticas. “Los nanoanticuerpos que desarrollamos son candidatos para su aplicación como agente activo de formulaciones de aplicación profiláctica y terapéutica. En particular, trabajamos en la administración intranasal por gota, y estamos estudiando su implementación en formulaciones nebulizables”, explica Puntel. Los resultados de la investigación representan un avance en el desarrollo de nuevas tecnologías capaces de inhibir la replicación viral de una amplia gama de cepas del virus de la influenza tipo A. Además, es la primera vez que se describe un nanoanticuerpo que brinda inmunidad esterilizante contra este virus y a muy baja dosis. Uno de los nanoanticuerpos identificados demostró conferir protección in vivo en dosis diez veces menores de lo descrito hasta el momento con este tipo de tratamientos experimentales. Este nivel de protección se traduce en una disminución a niveles indetectables de la carga viral en los pulmones de los ratones tratados el día cuatro después de la exposición al virus. “Después de los ensayos realizados, no se encontraron rastros de virus en los ratones tratados por vía intranasal y luego infectados. Por eso decimos que pudimos identificar un candidato profiláctico ideal y estamos entusiasmados con que estos resultados se repliquen en los futuros ensayos”, concluye Puntel. Referencia bibliográfica Barbieri ES, Sosa-Holt C, Ibañez LI, Baztarrica J, Garaicoechea L, Gay CL, et al. (2024) Anti-hemagglutinin monomeric nanobody provides prophylactic immunity against H1 subtype influenza A viruses. PLoS ONE 19(7): e0301664. Doi: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0301664
Expertos de diversos países trabajan en el desarrollo de un portal web para recopilar y analizar información clave para proteger los ecosistemas marinos. La iniciativa forma parte de una de las acciones propuestas en el Decenio de los Océanos, lanzado por Naciones Unidas en enero de 2021. Muestra de distintos tamaños de plásticos en océanos. Mesoplásticos y microplásticos (< 5 mm). Imagen : gentileza Andrés Arias Dr. Andrés Arias- Investigador IADO (CONICET-UNS) Desde 2008, cada 8 de junio se conmemora el Día Mundial de los Océanos, fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el fin de concientizar sobre importancia vital de los océanos y la necesidad urgente de protegerlos. Los océanos cubren más del 70% de la superficie terrestre, regulan el clima, albergan una gran diversidad biológica y son una fuente clave de proteínas y otros recursos para millones de personas. Profundizar el conocimiento sobre nuestros mares, entender su funcionamiento y elaborar estrategias efectivas para su conservación a nivel mundial es fundamental para minimizar problemas como la contaminación por plástico, problemática que afecta a más de 1.000 especies marinas. En este contexto, Andrés Arias y Victoria Gonzalez Carman investigadores del CONICET, uno en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS) y la otra en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMYC-CONICET) integran un equipo de especialistas junto a científicos de diversos países del mundo como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Chile, Perú, Uruguay, Colombia, Italia, Grecia, Australia, Reino Unido, Paises Bajos, China, Japon, Filipinas, Bangladesh, entre otros, que participan del proyecto multinacional “Bioindicadores Globales de Plástico”. La sede que lidera el proyecto es la estación Marina Hopkins (Stanford University, USA). Se trata de una iniciativa que busca desarrollar una base de datos global para identificar las “diez principales especies/géneros globales” que servirán como bioindicadores para el monitoreo y reporte de desechos plásticos a largo plazo. La propuesta se alinea con una de las metas de la Década de los océanos (2021-2030) que propone mejorar la sostenibilidad de los ecosistemas marinos a través de redes globales de conocimiento (SmartNet). “La tarea consiste en desarrollar una herramienta que permita coordinar y estandarizar una metodología de monitoreo mediante la cooperación internacional. Nuestro proyecto se conecta con distintas iniciativas globales y regionales, como GESAMP, PICES, y Marine LitterWatch, entre otras. La coordinación de esfuerzos entre estas iniciativas es esencial para maximizar el impacto y la utilidad de la herramienta y contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, especialmente aquellos relacionados con la vida submarina, el consumo y la producción responsables, y las alianzas para alcanzar objetivos comunes”, explica Arias. El catálogo global de bioindicadores, que incluirá orientaciones sobre métodos, estará disponible gratuitamente para diversas partes interesadas como institutos de investigación, agencias gubernamentales, ONG y público en general. Al armonizar y estructurar la información científica generada a nivel mundial se facilitará que la misma pueda ser presentada de manera simple y precisa, y esté disponible para los tomadores de decisiones, encargados de implementar políticas o acciones basadas en estos datos científicos. Arias detalla cómo el proyecto de Bioindicadores Globales de Ingestión de Plástico responde a tres objetivos del Decenio de los Océanos: la recolección de datos, la transformación de datos en conocimiento y el desarrollo de herramientas comunes para la recopilación y análisis de datos. “Vamos a compilar la información ya existente sobre especies y animales marinos que ingieren plástico, lo que implica revisar cientos de estudios y artículos científicos para construir una base de datos exhaustiva. Esto nos permitirá convertir estos datos en conocimiento, identificar qué especies y regiones son las más afectadas y, al hacerlo, seleccionar qué especies son más adecuadas para rastrear este contaminante en las redes alimentarias marinas en todo el mundo”, detalla el investigador. El enfoque principal del proyecto es proporcionar orientación experta sobre cómo recopilar, analizar y difundir datos para maximizar el intercambio de conocimientos. “Aunque existen diversas iniciativas globales y regionales, hasta ahora ningún programa ha analizado todas las regiones y especies en conjunto”, concluye el especialista.