Con una gran tristeza, el CONICET Bahía Blanca despide a Claudio Tarayre, quien fuera coordinador del Área de Mantenimiento en nuestra Unidad de Apoyo Territorial (UAT). Sus compañeros y amigos de la UAT lo recuerdan con las siguientes palabras: “Claudio fue un trabajador incansable, creativo y muy inteligente. Nos contagió su sabiduría y profesionalismo, propiciando un excelente clima de equipo. Si, era un cabrón, pero era nuestro amigo. Hoy esta institución pierde un gran elemento, una gran persona. Lo recordaremos con cariño y admiración.” Compartimos estas palabras conmovidos por su partida, recordaremos siempre con afecto los momentos laborales y sociales compartidos con él, nuestro compañero Claudio, era un gran anfitrión. Acompañamos con afecto, en tan difícil momento, a sus familiares y seres queridos
Este miércoles 10 de abril a las 15 horas quedará inaugurado el mural “Índice de abuelidad”, realizado por el CONICET Bahía Blanca con el apoyo de la Universidad Nacional del Sur. La ceremonia, abierta al público, se llevará a cabo en el Centro Cultural de la UNS, ubicado en Rondeau 29, y contará con la presencia de autoridades, miembros de la comunidad científica y académica local y referentes de Derechos Posteriormente, se proyectará la película “Abuelas”, con la presencia de su director, Cristian Arriaga. Este evento se enmarca en una iniciativa del CONICET en reconocimiento a la genetista estadounidense Mary-Claire King quien, a solicitud de las Abuelas de Plaza de Mayo, y en colaboración con científicos y científicas argentinas, desarrolló el “índice de abuelidad”, una fórmula estadística que permite probar con un 99.99% de certeza el parentesco de abuela/os y nieta/os a partir de material genético. Este índice permitió la restitución de la identidad de 84 nietos y nietas desaparecidos durante la última dictadura, estableciendo su filiación con las abuelas en ausencia de sus padres/madres. Se espera que también ayude en la búsqueda de los 300 nietos y nietas que aún continúan desaparecidos. En el marco de la convocatoria “Murales Ciencia y Arte en los 40 años de democracia” impulsada por la Gerencia de Vinculación Tecnológica del CONICET, este mural que inaugura el CONICET Bahía Blanca busca visibilizar el vínculo entre la ciencia y los Derechos Humanos, destacando el aporte científico que significa el “índice de abuelidad” para la recuperación de la identidad de las nietas y nietos apropiados. La obra fue diseñada y realizada por las artistas plásticas bahienses Marisol Armendáriz y Patricia Daukscys, quienes tienen una amplia trayectoria en la producción de intervenciones artísticas vinculadas a la temática en nuestra ciudad.
Los/as directores/as de centros científicos y tecnológicos del CONICET expresamos nuestro apoyo a la declaración lanzada por el Directorio del organismo en el día de la fecha. En la misma línea de lo manifestado en nuestro comunicado del 19 de marzo, nos pronunciamos en contra de limitar al 31 de marzo la renovación de contratos del personal administrativo y técnico. Al igual que los/as integrantes del directorio, estamos convencidos/as de que “dejar al CONICET sin el personal administrativo y técnico necesario implica paralizarlo y poner en riesgo el funcionamiento de un actor central del sistema de ciencia y tecnología nacional”. Red de directores/as de CCTs de CONICET
Asimismo, según el Ranking Scimago 2024 el organismo se ubica en el puesto 20 entre las instituciones gubernamentales de investigación de todo el mundo. En 2024, el CONICET mantiene su 1° ubicación como institución gubernamental de ciencia de Latinoamérica, según los resultados de la 16ta edición del Ranking Scimago (SIR), recientemente publicado. De los organismos de gobierno de América Latina dedicados a la investigación, el CONICET vuelve a ubicarse 1ro. en el ranking seguido por México, Chile y Brasil. Asimismo, se ubica en el puesto veinte entre 1870 instituciones gubernamentales dedicadas a la investigación de todo el mundo. En tanto el Consejo se posicionó en el puesto 224 sobre las 9054 instituciones académicas y científicas analizadas de todo el mundo, habiéndose incorporado 621 organizaciones más al ranking respecto al año anterior. Este año, el CONICET también mantiene su posición como la mejor institución en ciencia del país, entre las pertenecientes a los distintos sectores, ámbitos y tipos de instituciones. Desde el año 2009 SCImago Research Group publica anualmente el SIR, que refleja la actividad científica en el mundo. SIR World se presenta como una tabla de posiciones cuyo propósito es dar a conocer información sobre el desempeño en investigación, innovación e impacto social de las instituciones, caracterizándolas en términos de su aporte científico, económico y social. Según establece en sus políticas, el objetivo principal que persigue el SIR es el de contribuir a la toma de decisiones, al desarrollo de políticas públicas e institucionales, y al establecimiento de hojas de ruta para el impulso de la investigación y mejora continua de las instituciones. SIR incluye instituciones de todos los países y sectores que hayan publicado como mínimo 100 documentos en revistas indexadas en Scopus en el último año del período de estudio. En 2024, el proceso de medición se realizó a partir de 20 indicadores, agrupados en tres factores principales: Investigación, Innovación e Impacto social.
El nuevo protector multifuncional busca prevenir al mismo tiempo enfermedades derivadas de la exposición solar e infecciones transmitidas por insectos, como dengue zika y fiebre chikungunya. Gracias a la utilización de tecnología nanométrica, la formula cosmética propuesta por el equipo del CONICET evita el indeseado efecto blanquecino sobre la piel de otros filtros solares con nanopartículas. Marcos Grunhut (SODA INQUISUR), Analia Guerrero (Peñenewen), Verónica Lassalle (NanoHiAp- INQUISUR) Un equipo de especialistas del CONICET en el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) trabaja en el desarrollo de un innovador filtro solar de triple acción que, además de proteger contra los rayos UV, funcione como repelente de mosquitos y tenga acción antinflamatoria. El proyecto, denominado Reprotector UV, es liderado por dos equipos científicos del INQUISUR, de los grupos de Nanomateriales Híbridos Aplicados (NanoHiAp) y de Sistemas Organizados y Desarrollos Analíticos (SODA), en colaboración con la microempresa Peñenwen Cosmética Natural de la ciudad de Bahía Blanca. “Trabajamos en temas relacionados con este proyecto desde hace más de una década, y en esta iniciativa en particular buscamos unir nuestros conocimientos y expertise en pos de un interés común, que es generar productos innovadores que aborden problemas reales”, expresa Verónica Lassalle, investigadora del CONICET y directora del equipo NanoHiAp en el INQUISUR. El filtro, que se presenta en forma de emulsión, contiene nanopartículas de óxido de zinc y dióxido de titanio, los únicos filtros UV aceptados para la elaboración de cosméticos naturales y orgánicos de acuerdo con los estándares internacionales COSMOS/EcoCert, aprobados también por la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos. Además, la fórmula en desarrollo combina una mezcla sinérgica que incorpora aceites esenciales reconocidos por sus propiedades repelentes e ingredientes naturales que proporcionan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Lasalle remarca la importancia de preservar la salud cutánea durante todo el año, especialmente en la temporada estival, y señala que el objetivo de la iniciativa es lograr un producto que tenga impacto positivo en áreas de salud pública, al prevenir, de forma simultánea, patologías causadas por la exposición a los rayos solares UV y aquellas enfermedades infecciosas transmitidas por insectos, como dengue, zika, fiebre chikungunya. De acuerdo con el equipo de investigación, gracias a la utilización de tecnología nanométrica, la formula cosmética propuesta por el equipo del CONICET mejora las propiedades y garantiza, en comparación con filtros solares tradicionales con micropartículas, no sólo una alta protección frente a la radiación solar, sino también una mayor transparencia al aplicarse; lo que evita el indeseado efecto blanquecino sobre la piel. “En nuestros laboratorios, perfeccionamos un método in vitro para determinar el factor de protección solar específicamente para emulsiones con nanopartículas de óxido de zinc y dióxido de titanio. Este enfoque riguroso nos permite evaluar de manera precisa el desempeño de estos filtros inorgánicos ultravioletas de amplio espectro, asegurando que cumplen con los estándares más exigentes de protección solar”, explica Marcos Grunhut, investigador del CONICET y director de SODA en el INQUISUR. Lassalle agrega: “Por otra parte, ya hay estudios que señalan que estos filtros, además de presentar una mayor fotoestabilidad y eficacia, son seguros en cuanto a reacciones cutáneas adversas en bebés, niños y personas de piel sensible”. En cuanto a su función de repelente de insectos, el filtro incorpora aceites esenciales provenientes de plantas aromáticas (como cymbopogon spp, ocimum spp y eucalyptus spp) que han demostrado ser eficaces contra diversos artrópodos hematófagos, y proporcionar una barrera efectiva sin comprometer la seguridad y la salud humana. En relación a los próximos pasos para lograr que el producto esté a disponible en el mercado, la investigadora detalla que el objetivo a corto plazo es concluir la fase de ensayos y testeos con mosquitos y realizar pruebas adicionales para asegurar la eficacia y seguridad del Reprotector UV. La siguiente etapa implicará abordar los aspectos regulatorios para obtener la aprobación de ANMAT o de las entidades regulatorias provinciales. Esto permitirá que la microempresa de cosmética natural, con la que los equipos del INQUISUR colaboran, pueda llevar a cabo una producción a mayor escala y finalmente comercializar el producto. “Buscamos generar productos innovadores que impacten positivamente, y creemos que este protector multifuncional lo hará, en tres áreas clave: la salud pública, al prevenir enfermedades causadas por la exposición solar y el dengue; el desarrollo económico, al propiciar el crecimiento y expandir oportunidades de una microempresa bonaerense; y el sector de ciencia y tecnología, al generar actividades de transferencia de conocimiento”, señala Lassalle. El proyecto forma parte del programa de Fondos de Innovación de la provincia de Buenos Aires (FITBA) convocatoria 2022
Con profundo pesar, el CONICET Bahía Blanca se une al dolor por el fallecimiento de Diego Berra, personal de apoyo en la Unidad de Apoyo Territorial (UAT), donde se desempeñaba como responsable del taller de metalurgia. Tras su partida, el pasado 16 de diciembre de 2023, nos hacemos eco y compartimos las palabras de sus compañeros y amigos de la UAT que lo recuerdan: Siempre con una sonrisa, Diego irradiaba calidez y generosidad, dejando una marca indeleble en cada uno de los que compartimos momentos y jornadas laborales con él. Lo recordaremos como un colaborador incansable y sumamente comprometido con cada proyecto en el que se involucraba; una persona amable, dispuesta, humilde y gentil…un compañero de una calidad humana excepcional. Desde nuestro Centro Científico Tecnológico despedimos a Diego con tristeza y enviamos nuestro afecto a su familia y seres queridos.
Once científicos y científicas del CONICET Bahía Blanca han sido distinguidos con el pin dorado del organismo. Este prestigioso reconocimiento fue otorgado a aquellos que han alcanzado la máxima categoría posible dentro del escalafón de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC), a partir de 2014. La entrega de las distinciones tuvo lugar durante la última reunión del Consejo Directivo del Centro Científico Tecnológico en el cierre del año 2023. Los y las homenajeadas son: Silvia Barbosa Verónica Bucala María Soledad Díaz Alberto Bandoni Marcelo Villar (PLAPIQUI) Cecilia Bouzat Marta Aveldaño (INIBIBB) Viviana Echenique (CERZOS) Alfredo Juan (IFISUR) Rubén Lara Jorge Marcovecchio (IADO)
El nuevo espacio estará destinado a la preservación y conservación de la diversidad genética de semillas, esquejes y tubérculos de especies autóctonas El equipo científico de Manejo Ecosistémico de Recursos Naturales Renovables en la Zona Semiárida (MERRZSA), inauguró un banco de germoplasma de especies nativas del Sudoeste Bonaerense, ubicado en el predio del CONICET Bahía Blanca en Camino La Carrindanga km 7. El Dr. Alejandro Loydi en la presentación del Banco de Germoplasma de Especies Nativas Inauguración Banco de Germoplasma de Especies Nativas del Sudoeste Bonaerense Recorrido por las instalaciones del Banco de Germoplasma de Especies Nativas del CERZOS Banco de Germoplasma de Especies Nativas del Sudoeste Bonaerense Participaron del acto de apertura el director del grupo y vicedirector del Centro de Recursos Naturales de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET –UNS), Alejandro Loydi; el intendente electo de Bahía Blanca, Federico Susbielles; la coordinadora de la UAT CONICET Bahía Blanca, Magali Pacioni: el decano del Departamento de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur, Miguel Aduriz; y el secretario de Relaciones Institucionales de la UNS e investigador del CERZOS, Pablo Marinangeli. El Banco de Germoplasma del Sudoeste surge de la integración de investigaciones sobre restauración de pastizales naturales y ecofisiología de semillas, con un enfoque especial en las especies forrajeras propias de la región para su uso en la producción ganadera. La formalización del banco contó con el respaldo del CERZOS, que otorgó la infraestructura en el lugar en el que se emplaza el banco y se materializó a partir de un proyecto del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ejecutado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación Argentina, que proporcionó el equipamiento esencial. Con una superficie de 100 metros cuadrados, el banco cuenta con tecnología de vanguardia, que incluye cámaras de germinación, cámaras frías, heladeras, freezers, estaciones meteorológicas, balanzas y otras herramientas fundamentales para la investigación. Su función principal será conservar germoplasma de semillas de especies nativas, que estarán disponibles para proyectos de restauración de ambientes y manejos productivos sustentables. Alejandro Loydi expresó: “La idea es que tanto los grupos del instituto como de otras instituciones puedan ser usuarios del banco. Va a ser un banco activo, lo que significa que mantenemos semillas que son capaces de germinar rápidamente, es decir, las especies pueden ser utilizadas en cualquier momento”. Además, el investigador del CONICET agregó: “Nosotros trabajamos casi exclusivamente con semillas, pero el trabajo del banco incluirá la colecta y conservación de cualquier tipo de propagulos, tubérculos, bulbos o tejidos que puedan servir para regenerar poblaciones de las especies naturales.” Durante la inauguración se presentaron las actividades y resultados realizados en el marco del proyecto PNUD que incluyeron capacitaciones sobre la temática para todos los bancos de semillas de especies nativas de la provincia de Buenos Aires, así como el desarrollo de lineamientos específicos para la colecta y conservación de la diversidad de plantas autóctonas de la región. El impacto del proyecto se extendió a productores y profesionales ganaderos del sudoeste bonaerense, a quienes se ofrecieron capacitaciones especializadas. También se crearon herramientas sobre el manejo sostenible de los pastizales de la región y guías de identificación de especies en el campo. “El Banco de Germoplasma del CERZOS se une a otros tres bancos generados en la provincia: el del Centro, en Tandil; el del noroeste, en Luján; y el del Delta, en la Universidad Arturo Jaureche. Cada uno almacena semilla de especies nativas de su área de influencia, pero todos trabajaremos en la conservación del mismo ecosistema, lo que permitirá compartir resultados para fortalecer la conservación y la riqueza de la biodiversidad”, agregó Loydi. El evento concluyó con un recorrido por las instalaciones del nuevo Banco de Germoplasma del CERZOS, guiado por Clara Milano, Cecilia Scarfó, Aylen Rodríguez y Selva Cupari, becarias doctorales del CONICET e integrantes del equipo de investigación MERRZSA.
Paula Messina, investigadora del CONICET en el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) y docente de Fisicoquímica de la Universidad Nacional del Sur, fue galardonada con el máximo reconocimiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Dra. Paula Messina- Premio Houssay 2023 El Premio Houssay que recibirá la investigadora se otorga anualmente a los investigadores e investigadoras jóvenes más destacados en las distintas disciplinas científicas y que hayan desarrollado la mayor parte de su actividad científica en el país, por su contribución en la producción de nuevos conocimientos, el impacto social y productivo de las innovaciones tecnológicas, así como en la formación de recursos humanos. Messina fue galardonada en la categoría “Química no biológica, Ciencias de la Tierra, del Agua y de la Atmósfera”, una de las cuatro ramas del premio. Su actividad científica se enfoca en desarrollar materiales que sirvan como rellenos óseos sintéticos. En relación a la noticia del Premio, Messina expresó: “Sabía que me habían postulado, pero fue una sorpresa, y lo recibo con mucho orgullo tanto por mí como por mi grupo de investigación, y por la UNS y el instituto en general, ¡porque trajimos el premio a casa!”, Junto a su grupo de investigación se dedica a la química de agregación molecular mediante el estudio de sistema coloidales autoagregados y buscan crear plantillas de materiales nanoestructurados que luego puedan utilizarse como implante de tejidos calcificados, como el tejido óseo. “Me gustaría que alguno de nuestros desarrollos pueda aplicarse socialmente. Ahora estamos trabajando en una patente de un cemento óseo para llevar al mercado ese producto. La ciencia se construye a partir de las pequeñas contribuciones de muchos, pero creo que ver que algo de lo que uno investigó y desarrolló con su grupo se está utilizando es lo más lindo que le puede pasar a un investigador”, señaló la investigadora. La científica bahiense es doctora en Química de la UNS, luego de doctorarse realizó una estancia pos doctoral en la Universidad de Santiago de Compostela (España). Actualmente es investigadora principal del CONICET y profesora adjunta con dedicación exclusiva de la UNS en el Departamento de Química –del cual además es Directora decana. Es autora de dos libros editados en Estados Unidos, diez capítulos de libros y es coautora de 90 trabajos publicados en revistas especializadas el país y el exterior. Los Premios Houssay está dirigidos a investigadores que no hayan cumplido los 45 años al 1 de enero y a investigadoras que no hayan cumplido los 48 años antes de la misma fecha y se entregan junto a las distinciones “Houssay Trayectoria”, “Jorge Sábato” e “Investigador/a de la Nación”.
Andrés Arias, Investigador del CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía fue uno de los 40 científicos convocados como asesores de la tercera reunión de Negociaciones en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi (Kenia). Reunión en sede del PNUMA en Nairobi, Kenia Andres Arias en la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi (Kenia). Del 13 al 19 de noviembre, se llevó a cabo la tercera reunión de negociaciones en el camino hacia la construcción de un tratado global de plásticos para la eliminación de la contaminación plástica en la sede de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi, Kenia. La iniciativa se desarrolla de acuerdo con el mandato de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNEA-5.2) y cuenta con la participación de delegaciones de 175 países, incluida Argentina, que actúan como negociadores, así como observadores científicos y representantes de organizaciones no gubernamentales de todo el mundo. Dos investigadores de CONICET, Andrés Arias, investigador en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO-CONICET-UNS) y Marina Fernández, investigadora en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME, CONICET) asistieron como observadores científicos a todas las negociaciones que se llevaron a cabo, brindando apoyo técnico a las delegaciones de cada país. La reunión se enmarca en la resolución histórica adoptada en marzo de 2022 durante la quinta sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5.2), para la elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos. Dicho instrumento deberá basarse en un enfoque global que aborde todo el ciclo de vida del plástico, desde su producción hasta su eliminación. El Comité Intergubernamental de Negociación (INC) inició sus trabajos en el segundo semestre de 2022, con la meta de concluir las negociaciones a finales de 2024. “El problema de los plásticos ha alcanzado proporciones épicas desde la década de 1950. La humanidad fabrica actualmente más de 450 millones de toneladas de plástico al año, y cerca del 22% de los residuos plásticos se “gestionan mal”: se vierten o queman en espacios abiertos en lugar de depositarse en vertederos sellados, incinerarse o reciclarse”, explica Arias y advierte: “Se estima que si no se toman medidas significativas, el mundo va camino de acumular unos 12.000 millones de toneladas de residuos plásticos en vertederos y en el medio natural de aquí a 2050”. Durante las sesiones de negociación en Nairobi, los investigadores del CONICET, junto a otros 38 científicos a nivel global, brindaron asesoramiento técnico a las distintas delegaciones y participaron activamente en los debates, contribuyendo al avance de esta iniciativa para abordar la problemática global de los plásticos. El doctor Andrés Arias es especialista en contaminantes orgánicos y plásticos en ambientes oceánicos, integra el comité científico Asesor para Plásticos y Microplásticos de Naciones Unidas (SAC-UNEP) y el Grupo de Expertos científicos independientes que asesora al sistema de las Naciones Unidas sobre los aspectos científicos de la protección del medio marino (GESAMP, Working Group 40: Marine Plastics). Además, es profesor en la Universidad Nacional del Sur, editor de la serie de libros de oceanografía para Springer y participa de diversos proyectos nacionales e internacionales para abordar problemas ambientales relacionados con contaminantes persistentes y basura plástica. Por otro lado, la doctora Marina Fernández, estudia los efectos de contaminantes ambientales presentes en plásticos y productos de uso personal. Es también delegada de la Endocrine Society en el comité de negociación para el tratado de plásticos y miembro del comité de asuntos científicos, y desempeña roles editoriales en el Journal of the Endocrine Society. Ambos investigadores integran la Red Argentina para el Estudio del impacto por Plásticos (SEPIA) y al mismo tiempo una coalición internacional de científicos independientes que busca como objetivo asesorar a los países firmantes en todos los aspectos técnicos posibles a fin de lograr un tratado de plásticos global efectivo (Science Coalition for an Effective Plastic Treaty, SCEPT).