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CONICET Bahía Blanca

Ciencia en Juego: un año de encuentros entre el CONICET y las escuelas

Estudiantes de escuelas primarias y secundarias intercambiaron cartas con científicos y científicas de diferentes puntos del país. Una investigadora del IADO y un investigador del CERZOS participaron de la iniciativa propuesta por el programa Vocar Encuentros virtuales de Ciencia en Juego llevados a cabo entre junio y diciembre. Anterior Siguiente Ciencia en Juego es una actividad que inició en el 2020 con la finalidad de promover un espacio de diálogo entre científicos y científicas y estudiantes de diferentes niveles educativos. Durante este año, más de cuarenta agentes fueron elegidos por distintas escuelas y se realizaron treinta y dos encuentros virtuales donde más de 1200 niños, niñas y adolescentes pudieron hacer entrevistas, así como despejar dudas, derribar mitos y canalizar curiosidades. Desde el CONICET Bahía Blanca, Carla Spetter, investigadora en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO-CONICET-UNS) fue elegida por una escuela de Campana para participar de este intercambio y en el encuentro respondió a todas las preguntas de los y las estudiantes vinculadas a su área de especialidad, la oceanografía química y les contó sobre las campañas por mar, por tierra y el trabajo en el laboratorio que realiza junto a su equipo de trabajo.   Un segundo encuentro fue el del investigador del Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS-CONICET-UNS), Nelson Ferreti con alumnos y alumnas de 5to año del colegio Ritchie, de la ciudad de Zárate, provincia de Buenos Aires. Quienes seleccionaron su ficha motivados por la curiosidad de conocer y aprender más sobre arañas y por el interés y entusiasmo que el científico expresaba sentir desde muy chico por los bichos. Así fue como antes del encuentro virtual habían realizado junto a sus docentes su propia investigación  y tuvieron un enriquecedor dialogo con el científico sobre distintas especies, cómo viven, cómo se alimentan y cómo se comportan y la importancia de su rol en el ecosistema. Una escuela de nuestra zona, la Escuela Primaria N° 32 “Pedro Haugaard” de Coronel Dorrego participó de un encuentro con Laura Pey , del  Instituto de Arqueología (FFyL, UBA/CONICET),  quien compartió con los niños y niñas cómo comenzó a dedicarse a la actividad científica, algunas de sus experiencias  y estudios y cuáles son las herramientas y metodologías que utiliza para realizar sus tareas de investigación.  Es fundamental destacar el carácter federal de Ciecia en Juego ya que el programa VocAr trabajó de manera integrada con diferentes Centros Científicos Tecnológicos para fomentar la cultura científica. Una de las virtudes de Ciencia en Juego radica en sostener la virtualidad con la finalidad de reunir a los y las estudiantes con agentes científicos del Consejo que viven en diferentes puntos del país y asimismo, visibilizar la presencia que tiene el CONICET en gran parte de la Argentina. La actividad inicia con la selección de la ficha de un científico o una científica donde cuentan quiénes son, cómo inició su interés por la ciencia, que investigan y por qué es relevante para la sociedad. Este año, cada ficha seleccionada fue abordada de manera interdisciplinar en la mayoría de las escuelas donde el trabajo en torno a la ciencia, al personal científico del CONICET y a sus investigaciones despertaron diversos intereses y, a través de sus docentes, motivaron a diversas tareas y proyectos en las aulas con los alumnos y las alumnas como protagonistas de la actividad, quienes se mostraron entusiasmados y participativos en los encuentros virtuales. De junio a diciembre, cartas llenas de curiosidades llegaron a destino y tanto investigadores e investigadoras, como becarios, becarias y personal de apoyo del CONICET se expresaron por estas iniciativas que propiciaron vínculos con los y las estudiantes, y al momento de despedirse cada científico y/o científica destacó una virtud de cada grupo eligiendo una estampilla entre las siguientes: expertos/as en entusiasmo, formuladores/as de preguntas e inquietos/as por el conocimiento. A su vez, desde las escuelas también eligieron virtudes para destacar de los entrevistados: influencer de la ciencia (por despertar vocaciones), narrador/a de historias de ciencia (por la claridad expositiva), experto/a en curiosidades (por el tema novedoso), formulador/a de soluciones (por la relevancia en la comunidad). El Colegio San Ignacio de Tandil participó con cuarto, quinto y sexto grado de primaria y eligieron intercambiar cartas con María Victoria Cardo, Gimena de Río Riande y Marcela Castro. Isabel Dumaire, una de las docentes, acerca de la actividad expresó: “Los alumnos investigaron sobre el trabajo del CONICET, sobre la elaboración de una carta formal, indagaron, buscaron información, formularon preguntas. Es muy importante destacar el apoyo y entusiasmo por parte de las familias” y agregó: “que aprendieron acerca de la importancia del CONICET, así como, que los científicos son personas a las que se puede acceder para conocer su trabajo”. María Belén Amarillo, docente de secundaria del Instituto San José “Adoratrices” señaló: “que gracias a Ciencia en Juego sus alumnos y alumnas  aprendieron sobre como el conocimiento es producto del trabajo científico de los investigadores e investigadoras y no una cosa abstracta que llega de un lugar desconocido”. Además, señaló “que la actividad permitió proyectarlos hacia un futuro vinculado a la continuación de los estudios superiores y a visibilizar el CONICET como un lugar posible de formación y trabajo”. Este grupo hizo sus intercambios con María Victoria Roca. Mariela Rugnone, docente de séptimo grado de la escuela N° 8 “Jorge Ángel Boero” de CABA, que realizó el intercambio con Romina Torres valoró a Ciencia en juego como: “una propuesta que le permite a los alumnos poder adquirir nuevos aprendizajes desde una manera significativa y valiosa. Para ellos implicó despertar interés por el mundo científico, acceder a los artículos de divulgación científica, lo importante de plantearse nuevas preguntas, y por sobre todo incentivar la elección, en el futuro, de carreras científicas. Además, añadió: “Mi experiencia como docente fue muy positiva porque dentro de la secuencia didáctica se integraron dos áreas (prácticas del lenguaje y ciencias naturales) logrando integrar los contenidos  de aprendizaje y sumando a nuestro proyecto del aula que hace referencia a la educación ambiental”. Por su parte, María Soledad de …

Relevamiento sobre las condiciones de vida de la población bahiense

El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS) dependiente de la UNS y el CONICET, realiza una encuesta para relevar información sobre  las condiciones de vida en los barrios de la ciudad. Desde el 26 de noviembre y hasta el 13 de diciembre, encuestadores/as del instituto recorrerán los domicilios de los barrios del área urbana de Bahía Blanca En la encuesta, que es voluntaria, van a preguntar sobre situación laboral de los adultos, situación educativa de niños, niñas y jóvenes si los hubiere, situación de salud, deudas, infraestructura del barrio, etc. Cada entrevista dura entre 40 y 45 minutos, los datos son estrictamente confidenciales y entre quienes respondan se sortearán dos órdenes de compra de 12.000 y 8.000 pesos en la Cooperativa Obrera. “Esperamos que los vecinos y vecinas se sumen y puedan destinar un tiempo a atender a los encuestadores, ya que esta información es de gran importancia para no sólo para las investigaciones que hacemos en el Instituto, sino sobre todo para tener una radiografía lo más precisa posible de las condiciones de vida de la población bahiense. Así tendremos insumos e indicadores para investigaciones pero sobre todo para futuras políticas públicas que atiendan situaciones de vulnerabilidad, necesidades focalizadas de distintos sectores, aspectos educativos, urbanos y territoriales y mucho más”, remarcó la doctora Valentina Viego, una de las coordinadoras del trabajo. En total el trabajo de los investigadores y los encuestadores demandará más de tres semanas, ya que se extenderá hasta el 19 de diciembre. Estará a cargo de unos 50 encuestadores y encuestadoras y 15 supervisores y supervisoras. Como sucede en general con los trabajos de este tipo que lleva adelante el Instituto los resultados –no individuales sino estadísticos- luego serán de carácter público, y estarán accesibles para cualquier funcionario, investigador, docente o medios de comunicación interesados. “Si bien los quienes hacemos investigación contamos con algunos indicadores, vemos habitualmente que tienen poca ‘potencia estadística’, es decir que están basados en una muestra pequeña de hogares y tampoco detallan cuáles son las diferencias a nivel de barrios. No brindan datos respecto a cuáles tienen más necesidades laborales o educativas, en cuales hay más problemas de infraestructura, etc.”, detalló Viego, docente del Departamento de Economía de la UNS e investigadora del CONICET. “La idea es poder identificar en el corto plazo áreas prioritarias de desarrollo y de aplicación de políticas públicas”, agregó.   https://youtu.be/QHhiCpSUuNg

Un equipo del CONICET lidera la Campaña Oceanográfica Ana María Gayoso para estudiar el microbioma oceánico

Se trata de un trabajo de cooperación internacional enfocado en el estudio del plancton marino, el cambio climático y la contaminación del Océano Atlántico Científicos y científicas del CONICET están realizando distintos muestreos a lo largo del talud continental Patagónico. Se trata de un trabajo de cooperación internacional enfocado en el estudio del plancton marino, el cambio climático y la contaminación del Océano Atlántico a bordo del motovelero Bernardo Houssay. La misión se produce en el marco de la expedición internacional Tara Microbiome Mission cuyo objetivo es estudiar el microbioma del Océano Global. En este caso, la cooperación en la Patagonia Argentina incluye dos campañas oceanográficas, una desarrollada por un consorcio argentino que está navegando a lo largo del talud continental, desde Ushuaia hasta Buenos Aires en el motovelero Houssay, manejado por Prefectura Naval Argentina; y otra que realizará el consorcio internacional a bordo de la goleta científica Tara, gestionada por la Fundación Tara Ocean, la cual comenzará en diciembre y hará el recorrido inverso: desde Buenos Aires hasta Ushuaia. Para llevar a cabo esta campaña conjunta, el equipo de Fundación Tara Ocean contactó a investigadores e investigadoras argentinas especialistas en oceanografía física y biológica enfocada en la dinámica de las corrientes y la ecología del plancton, con experiencia en la zona patagónica de la plataforma argentina. El equipo argentino que participa del proyecto está integrado por investigadores/as del CONICET de distintos institutos: Federico Ibarbalz, Pedro Flombaum y Martín Saraceno, investigadores en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA- CONICET-UBA);  Valeria Guinder y Celeste López-Abbate, investigadoras del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO-CONICET-UNS) de Bahía Blanca; Rocío Loizaga y Valeria D’Agostino, investigadoras del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) de Puerto Madryn; y Ricardo Silva, investigador del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) de Mar del Plata. Tanto el equipo nacional como el internacional trabajarán con un mismo objetivo: estudiar la diversidad de los microorganismos planctónicos y del zooplancton, con foco en los cocolitofóridos, un grupo particular de microalgas que proliferan en la primavera y el verano generando grandes floraciones a lo largo del talud continental, que pueden ser vistas desde el espacio con señales satelitales de calcita, debido a su recubrimiento celular con placas de carbonato de calcio. “Desde el Houssay y el Tara buscaremos evaluar el desarrollo de la floración de estos microorganismos en relación con el ambiente y otros grupos microscópicos del plancton por medio tecnologías de vanguardia”, expresó Ibarbalz y agregó: “Confiamos en obtener gran cantidad de datos para analizar, estudiaremos la misma floración con el fin de poder contrastar los resultados de ambas campañas en una zona sobre la que aún no existen muchos estudios enfocados en estos microorganismos”. Equipo de científicos embarcados en el Houssay (de izq a derecha): Azul Gilabert, Paula Huber, Federico Ibarbalz, Román Uibrig y Carola Ferronato. En la campaña del Houssay, que comenzó el pasado 12 de noviembre, embarcaron cinco integrantes del consorcio argentino que se centrarán en relevar muestras y datos referidos a la biodiversidad de las comunidades planctónicas y los procesos biogeoquímicos y físicos asociados. A esto se refirieron dos investigadoras del IADO que integran el equipo argentino. Valeria Guinder detalló que “en ambas campañas se abordarán distintas técnicas analíticas en el estudio de la biodiversidad funcional de las comunidades microbianas, la estructura trófica y los flujos de carbono. Por ejemplo, se realizarán experimentos a bordo de consumo de los cocolitofóridos y se estudiará la transformación de la materia orgánica; se caracterizarán las especies de fitoplancton tóxico responsables de floraciones nocivas, y se realizarán marcaciones isotópicas de distintas fracciones tróficas planctónicas para evaluar el origen y destino de la productividad en el talud”. En tanto en relación a los tipos de muestreos, Celeste López-Abbate remarcó que “la biodiversidad del microbioma se estudiará mediante la metagenómica, es decir, aplicando técnicas moleculares para caracterizar según sus ADN a todos los microorganismos que hay en las muestras de agua, lo cual es algo muy novedoso para la oceanografía de nuestro país”. Por último, las investigadoras Rocío Loizaga y Valeria D’Agostino remarcaron la importancia de esta cooperación para la ciencia en Argentina, el avance sobre el conocimiento de nuestro mar y sus recursos, y la formación de becarios doctorales y jóvenes investigadores en oceanografía. La tripulación argentina estará arribando a Buenos Aires en veinte días. Allí se reunirá con la embarcación francesa y el consorcio del Tara antes de que estos inicien su recorrido, para celebrar la unión de los dos motoveleros y el trabajo de cooperación entre ambos equipos. Cabe destacar que las campañas, la del Tara y la del Houssay, se han denominado “Campaña Ana Maria Gayoso – Patagonia” en honor a la primera científica argentina que logró identificar e investigar el cocolitofórido Emiliania huxleyi, especie responsable de la floración en primavera tardía-verano temprano en el talud y que motiva ambas expediciones. Sobre Ana María Gayoso (1948-2004) Ana María Gayoso trabajando al microscopio Doctora en Ciencias Naturales, por la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata. Entre los años 1978 y 1995 trabajó como investigadora del CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO) de Bahía Blanca, donde dirigió el Laboratorio de Plancton. Su carrera científica se enfocó allí en el estudio del fitoplancton marino, con énfasis en la taxonomía y ecología de diatomeas del estuario de Bahía Blanca. En 1995 se incorporó al Centro Nacional Patagónico (CENPAT) en Puerto Madryn, desde donde realizó importantes contribuciones al entendimiento de la ocurrencia y composición de las floraciones algales nocivas o “mareas rojas” en los golfos patagónicos. Fue en 1989 cuando participó en una campaña oceanográfica en la que reportó y describió por primera vez, la presencia de altas densidades del cocolitofórido Emiliania huxleyi, componente clave en la productividad primaria del Mar Argentino. Su temprano fallecimiento en 2004 dejó un invaluable legado científico en la oceanografía biológica del Atlántico Suroccidental.

Un investigador del IADO participó del último reporte del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente

El informe presenta una evaluación global de la basura marina y la contaminación plástica, y advierte que el problema representa una amenaza creciente para todos los ecosistemas. La contaminación plástica de los mares ha crecido drásticamente en los últimos años. En la actualidad los plásticos constituyen la fracción más grande de la basura marina, representando al menos un 85 por ciento del total de los desechos que hay en el mar. Según los y las especialistas involucrados en la reciente evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, por sus siglas en inglés), se advierte que, sin nuevas medidas, para 2030, los volúmenes de contaminación plástica que fluyen hacia las áreas marinas casi se duplicarán, alcanzando una tasa de ingreso anual de 53 millones de toneladas, con graves consecuencias para la salud humana, la economía mundial, la biodiversidad y el clima. “Se identificaron impactos que ya están causando importantes daños y sobre los que debemos actuar con premura, elaborando una acción global urgente para abordar la crisis de contaminación también de manera global”, expresa Andrés Arias, investigador de CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO; CONICET-UNS) y uno de los integrantes del equipo a cargo del informe. Durante los últimos dos años, Arias trabajó en este proyecto como miembro del Scientific Advisory Committee de la UNEP, representando a la Argentina como Científico Asesor en lo referente a Basura Marina y Contaminación Plástica. “El reporte fue elaborado según el modelo que habitualmente se utiliza para el desarrollo de este tipo de documentos, que abordan temas tan multidisciplinarios y transversales para la ciencia. Inicialmente participamos de reuniones de “enfoque” en las cuales se discutió qué temas y disciplinas no podían estar sub-representadas en la evaluación, como el análisis del mercado y las cifras de producción mundial de resinas plásticas, principales fuentes de emisión de basura plástica hacia los océanos, los riesgos que plantean para la biota y para la salud humana, así como también cuáles son las principales estrategias para revertir el problema”, describe el especialista. Todas las instancias se desarrollaron a partir de una sucesión de reuniones y talleres virtuales dentro de los distintos grupos temáticos de trabajo. Además, todos los científicos involucrados, de más de 60 países, tuvieron la oportunidad de reunirse presencialmente en un taller que se realizó en la sede central de UNEP en Nairobi (Kenia) en febrero de 2020, a fin de continuar los trabajos en las distintas sesiones temáticas. El documento brinda una actualización completa en lo referido a la problemática y señala a su vez las áreas sobre las cuales se deberían focalizar investigaciones futuras. “Sintetizamos la evidencia sobre el grave riesgo al que se expone la vida marina: desde el plancton y los crustáceos hasta las aves, las tortugas y los mamíferos, sin olvidar el ahogamiento de corales, manglares y lechos de pastos marinos que son impedidos de recibir oxígeno y luz a partir de la basura plástica. A esto se suma que la basura marina plástica gatilla riesgos ambientales en cascada y actúa como multiplicador de amenazas”, explica el investigador. La evaluación muestra que la basura plástica puede actuar concomitantemente con otros estresores como el cambio climático y la sobreexplotación de los recursos marinos. Otro de los análisis que se incluyen refiere a la vulnerabilidad de los seres humanos ante la contaminación por plásticos, “Se señalan posibles cambios hormonales, trastornos del desarrollo, anomalías reproductivas, etc. Los plásticos normalmente se ingieren a través productos de mar, bebidas e incluso sal común; pueden atravesar tejidos y se inhalan cuando se suspenden en el aire”, amplia Arias. Además de explicar las distintas aristas del problema de la contaminación en los océanos y plantear la evidencia de escenarios complejos de cara al futuro, la publicación, que fue titulada: “De la contaminación a la solución”, propone posibles respuestas al problema y pretende servir de base para las discusiones y las acciones prioritarias que se debatirán en la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente de 2022. “Hemos llegado a una conclusión: disponemos de los conocimientos científico-técnicos necesarios para hacer frente a esta crisis y dar vuelta esta marea; sin embargo, necesitamos articular con todos los actores de la sociedad y que todos los estados tomen medidas urgentes de carácter armónico” remarca el investigador y señala: ”Aunque hay mucho camino recorrido en término de legislaciones, necesitamos desarrollar instrumentos de gobernanza global en torno a disminuir la tasa de producción actual, rediseñar las resinas bajo conceptos de sostenibilidad y estándares de alta degradabilidad en el ambiente, y aumentar la circularidad en todos los eslabones de la cadena del plástico”.

Cecilia Bouzat fue incorporada a la Academia Nacional de Ciencias

La científica del CONICET obtuvo un nuevo reconocimiento por su trayectoria y sus aportes al área de las neurociencias. Bouzat es investigadora superior y la actual directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET -UNS). Sus contribuciones han resultado fundamentales para el conocimiento de receptores neuronales, en particular el receptor nicotínico, que intervienen en la comunicación rápida entre neuronas y entre neuronas y músculo. Su trabajo ha sentado bases para entender las causas de desórdenes neurológicos y para el desarrollo de nuevas herramientas terapéuticas. En particular, se ha destacado por la aplicación de técnicas electrofisiológicas que permiten detectar las diminutas corrientes generadas por canales iónicos que constituyen la base de la transmisión neuronal. “Es un verdadero honor haber sido incorporada a la Academia Nacional de Ciencias, estoy muy agradecida. Ser parte de esta prestigiosa institución es un privilegio, además de un reconocimiento, pero fundamentalmente es una gran responsabilidad que estoy dispuesta a asumir para continuar trabajando por la ciencia de nuestro país”, expresó la investigadora. El nombramiento formal de Bouzat como integrante de la ACN se realizó en un acto celebrado de manera virtual, a través del Salón de Actos Virtual de la ANC, el pasado viernes 22 de octubre. En la apertura del encuentro la presidenta de la ANC, Beatriz Caputto, destacó que esta incorporación es un reconocimiento por su dedicación y aportes al desarrollo de su especialidad en la Argentina, sus méritos en el ámbito académico y científico, y también por sus méritos personales. El doctor Francisco Barrantes, quien también es miembro de la Academia y  fue el primer director de la científica distinguida, estuvo a cargo de presentar sus antecedentes. “Cecilia tiene una visión muy comprometida con la ciencia argentina y la ciencia en general, de la que da muestra en cada paso de su vida científica”, remarcó el investigador y aseguró: “Tengo la certeza de que, por sus virtudes, sus aportes serán de un enorme valor para la Academia de Ciencias”. Luego el evento continuó con una conferencia de la homenajeada titulada: Descifrando bases de comunicación neuronal para el entendimiento de patologías y desarrollo de nuevos fármacos. Su trayectoria Es bahiense, bioquímica y doctora en bioquímica de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Realizó su postdoctorado en la Clínica Mayo, Minnesota, EEUU (1992-1993). Desde 1997 dirige el laboratorio de Neurofisiología y Farmacología Molecular en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB). Actualmente, es docente titular de la cátedra de Farmacología en la Universidad Nacional del Sur, investigadora Superior de CONICET, directora del INIBIBB y editora asociada de la revista internacional Molecular Pharmacology. Sus descubrimientos han sido publicados en revistas de alto impacto internacional. Ha sido galardonada con varios premios y distinciones nacionales e internacionales; entre ellos, se destacan John Simon Guggenheim Memorial Foundation Fellow (2005), Mujeres destacadas de Bahía Blanca (2007) otorgado por la Universidad Nacional del Sur/ Municipalidad de Bahía Blanca/ Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, Premio L’Oreal UNESCO CONICET por la mujer en la ciencia (2007) y L’Oreal UNESCO internacional (2014), Bill and Melinda Gates Foundation, Conferencias Dr. Ranwell Caputto (2012) y Dr. Gregorio Weber (2018). Fue elegida presidente de la Sociedad Argentina de Investigación en Neurociencias (SAN) (2008-2009) y Chair del comité regional de la International Brain Research Organization (2016-2020).

Visita del Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires al CONICET Bahía Blanca

El licenciado Augusto Costa se reunió con las autoridades del Centro Científico Tecnológico local, la reunión se centró en los proyectos en marcha y a futuro, y la posibilidad de articulación para la concreción de los mismos desde el ministerio. En su visita, el ministro sostuvo que, “se busca articular y vincular todas las capacidades del sistema científico tecnológico para que, junto al sector productivo, puedan manifestarse en soluciones a necesidades sociales, económicas o ambientales a las que nos enfrentamos”, y en ese sentido agregó: “en los casos en los que ciencia, tecnología y producción trabajan ya bajo esa lógica de articulación, queremos realzar y visibilizar esas experiencias”. La doctora Viviana Echenique, directora del CONICET Bahía Blanca, resaltó el agradecimiento por la visita del ministro y su equipo de trabajo y la posibilidad de compartir las inquietudes sobre la situación del sector. De la reunión,  que fue desarrollada en instalaciones del predio de Camino La Carrindanga, participaron también la vicedirectora del organismo, Silvia Barbosa; el Subsecretario de Ciencia, Tecnología e Innovación, Federico Agüero; el Director Provincial de Política Científica y Desarrollo Tecnológico, Alex Kodric; el Director Provincial de Planeamiento Estratégico del Sistema de Innovación, Alejandro Massa; directores y directoras de  institutos de investigación;  el responsable de la Oficina de Vinculación Tecnológica en Bahía Blanca, David López Villegas y Carlos Matrángolo, del Centro de Operaciones de la Red del CCT. Matrángolo expuso sobre un proyecto referido a la red de redes, las necesidades para lograr avanzar con el mismo y las potencialidades y beneficios que aportaría, tanto para el CONICET Bahía Blanca como para la ciudad.  Al tomar la palabra el Subsecretario de Ciencia, Tecnología e Innovación hizo referencia a las convocatorias y líneas de trabajo abiertas para brindar herramientas a las instituciones. Agüero remarcó también la importancia de la articulación entre sistema científico y productivo. Una vez finalizado el encuentro la comitiva provincial recorrió laboratorios y áreas de servicios tecnológicos de la UAT, PLAPIQUI, IADO, CERZOS e INIBIBB. Allí conversaron con científicos y científicas acerca de proyectos de investigación y transferencia actuales y futuros en la ciudad.

La doctora Cecilia Bouzat  es incorporada a la Academia Nacional de Ciencias

El evento de nombramiento,  durante el cual  Bouzat ofrecerá la conferencia Descifrando bases de comunicación neuronal para el entendimiento de patologías y desarrollo de nuevos fármacos, se llevará a cabo el viernes 22 de octubre, a las 18 horas, en el Salón de Actos Virtual de la ANC – ID ZOOM: 824 5464 9116. Cecilia Bouzat es la actual directora del INIBIBB. Su incorporación a la Academia Nacional de Ciencias es en reconocimiento a quien dedica su vida a la ciencia, tanto por el mérito de sus antecedentes científicos y personales como por lo que ha hecho por el desarrollo de su especialidad en la Argentina. Cecilia Bouzat Es bahiense, bioquímica y doctora en bioquímica de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Realizó su postdoctorado en la Clínica Mayo, Minnesota, EEUU (1992-1993). Desde 1997 dirige el laboratorio de Neurofisiología y Farmacología Molecular en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB). Actualmente, también es profesora titular de Farmacología en la Universidad Nacional del Sur, investigadora Superior de CONICET, directora del INIBIBB y editora asociada de la revista internacional Molecular Pharmacology. Ha realizado contribuciones fundamentales al conocimiento de receptores neuronales, en particular el receptor nicotínico, que intervienen en la comunicación rápida entre neuronas y entre neuronas y músculo. Su trabajo ha sentado bases para entender las causas de desórdenes neurológicos y para el desarrollo de nuevas herramientas terapéuticas. En particular, se ha destacado por la aplicación de técnicas electrofisiológicas que permiten detectar las diminutas corrientes generadas por canales iónicos que constituyen la base de la transmisión neuronal. Sus descubrimientos han sido publicados en revistas de alto impacto internacional. Ha sido galardonada con varios premios y distinciones nacionales e internacionales; entre ellos, se destacan John Simon Guggenheim Memorial Foundation Fellow (2005), Mujeres destacadas de Bahía Blanca (2007) otorgado por la Universidad Nacional del Sur/ Municipalidad de Bahía Blanca/ Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, Premio L’Oreal UNESCO CONICET por la mujer en la ciencia (2007) y L’Oreal UNESCO internacional (2014), Bill and Melinda Gates Foundation, Conferencias Dr. Ranwell Caputto (2012) y Dr. Gregorio Weber (2018). Fue elegida presidente de la Sociedad Argentina de Investigación en Neurociencias (SAN) (2008-2009) y Chair del comité regional de la International Brain Research Organization (2016-2020). Incorporación a la ANC de la Dra. Cecilia BouzatViernes 22/10/21 – 18 hsSalón de Actos Virtual de la ANC ID ZOOM: 824 5464 9116 También podrá verse la transmisión en vivo en Youtube

Desigualdades en la educación secundaria en Bahía Blanca durante la pandemia

Las formas de afrontar la educación a distancia durante la etapa de confinamiento de 2020, tuvo distintos resultados vinculados a las posibilidades de las escuelas, los y las docentes y sus estudiantes. Así lo muestra un análisis realizado por profesionales del Conicet Bahía Blanca y la Universidad Nacional del Sur. El artículo publicado en la revista Márgenes de la Universidad de Málaga, analiza las consecuencias educativas de la pandemia Covid-19 en la educación secundaria en Bahía Blanca y los efectos que generó la segregación educativa en los docentes y el alumnado en este contexto. “Se buscó indagar acerca de los recursos tecnológicos de los estudiantes, la preparación de los docentes, las dificultades económicas de las familias y el abandono estudiantil”, explica Mariano Anderete Schwal, autor de la publicación e integrante del equipo de investigación “Equidad educativa: Segmentación escolar en la localidad de Bahía Blanca” que realizó el estudio. El trabajo aborda lo sucedido durante el primer año de pandemia y se basa en testimonios de dieciséis directivos de colegios de la ciudad, tanto públicos como privados, con distintas modalidades y ubicados geográficamente en diferentes zonas. Los resultados de la investigación dan cuenta de un aumento de la desigualdad educativa a partir del confinamiento por Covid-19.  La puesta en práctica de la educación a distancia, evidenció una brecha digital derivada de la desigualdad socio económica entre estudiantes de distintos tipos de escuelas. En relación a los recursos tecnológicos, las posibilidades de acceso de los alumnos y la existencia de plataformas propias o no en cada institución, fueron determinantes durante el año 2020. “Las escuelas de la periferia buscaron de muchas maneras lograr la continuidad pedagógica, lo más utilizado fue la aplicación WhatsApp, ya que la mayoría de los chicos no tiene acceso a una computadora”, relató Anderete y añadió, “en ocasiones no contaban con datos móviles entonces la alternativa era retirar fotocopias el día de la entrega de bolsones de comida”. La situación en los establecimientos de gestión privada y preuniversitarios no mostró mayores dificultades, al contar con plataformas propias, incluso desde antes de la pandemia, y al tener la mayoría del alumnado acceso a Internet. En tanto en escuelas subvencionadas o públicas ubicadas en el centro y en barrios de clase media, donde la comunidad asistente es socialmente heterogénea, la diferencia con las privadas estuvo sobre todo en que se optó por las clases asincrónicas, según indica el trabajo que dirige la investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS –CONICET –UNS), María Marta Formichella. Las conclusiones del análisis refieren también a la preparación de los y las profesoras y describen la existencia de una diferencia generacional entre docentes más jóvenes —que dominan el uso de internet— y quienes se encuentran próximos a jubilarse, que presentaron mayores resistencias al no haber utilizado habitualmente una computadora como herramienta de trabajo. Otros de los aspectos señalados son las dificultades económicas y el abandono escolar, las autoridades de las escuelas ubicadas en sectores más pobres reconocen los problemas económicos que debieron y aún deben atravesar las familias, como determinantes al momento de medir la respuesta educativa de sus estudiantes. En este sentido, Anderete Schwal dice: “esto hace injusta su comparación con aquellos que provienen de sectores de clase media o alta, quienes tienen un porcentaje de egreso considerablemente mayor”. Sobre el abandono estudiantil, se concluyó que se dio en mayor proporción en colegios públicos y se vincula con las necesidades económicas derivadas de la pandemia, que hizo que chicos que cursaban los últimos años debieran salir a trabajar para ayudar a sus familias. “Aunque de las entrevistas derivamos que la continuidad pedagógica también se vio afectada por el desánimo que generó esta situación desfavorable educativamente, que se prolongó durante todo el año escolar”, finalizó el autor del artículo. Participaron en la investigación:Dra. María Marta Formichella – IIESS (UNS-CONICET), Investigadora adjunta CONICETDra. Natalia Krüger – IIESS (UNS-CONICET), investigadora adjunta CONICET Dra. Valentina Viego  – UNS Mg. Mariano Anderete Schwal – CERZOS (UNS-CONICET), UNS          Lic. Valentina Segurado – UNS, UTN         Esp. Jerónimo Escudero – UNS       Lic. Daniela Llera – UNS      Lic. Natalia Bonino – UNS    Mg. Brenda Sánchez – UTDT          

La investigación en Ciencias Sociales en pandemia, un año después

El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur publicó un nuevo libro que agrupa 15 trabajos que abordan distintas problemáticas sociales y económicas, en el marco de pandemia. Un año después y con análisis de mayor alcance, los investigadores e investigadoras del instituto presentan resultados sobre temáticas que el ASPO ha puesto en mayor evidencia como la situación de emergencia de mujeres víctimas de violencia o las condiciones de vida en algunos barrios de la ciudad. La publicación también presenta otros proyectos referidos a nuevas problemáticas, como los efectos de la pandemia en los jóvenes, de las medidas sanitarias en los hábitos de consumo, en los modos de financiamiento y en el mercado de trabajo. Se puede acceder al trabajo completo AQUÍ

Identifican en moscas una hormona que modula el comportamiento innato

El trabajo, desarrollado por un grupo de investigación del INIBIBB y científicos portugueses, fue publicado en la revista Nature Communications . Un estudio liderado por científicos del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS) y del Centro de Estudos de Doenças Crónicas de Lisboa (CEDOC) estableció que Dilp8, una hormona de la familia de la insulina, tiene un rol fundamental en la ejecución adecuada de comportamientos innatos complejos, aquellos que, como el reflejo de succión de los bebés al nacer, no requieren de aprendizaje ni experiencia previa para su realización. Si bien se conocía que este tipo de conductas consisten en una sucesión de procesos motores y fisiológicos genéticamente conectados, no había llegado a explicarse cómo se acoplan y organizan esos mecanismos. Para comprenderlo, el grupo dirigido por Andrés Garelli, investigador de CONICET, se centró en el estudio de la puparación, un comportamiento innato de las larvas de moscas que se desarrolla en varios pasos y es indispensable para su supervivencia durante la metamorfosis. Las moscas utilizadas en la etapa experimental del estudio son conocidas como moscas de la fruta, pero su nombre científico es Drosophila melanogaster. Se trata de una especie utilizada hace más de cien años en áreas de investigación porque son fáciles de hacer crecer en el laboratorio y tienen un ciclo de vida corto, en diez días pasan de larva a adulto reproductor. Otra de las razones es que permiten estudiar algunos de los procesos básicos de la biología, como la división celular, el envejecimiento, el procesamiento de la información genética, que son similares en todos los organismos. “Se calcula que alrededor del 70 por ciento de los genes humanos que están vinculados a enfermedades tienen un gen similar – homólogo- en Drosophila que participa del mismo proceso. Gracias a esta elevada homología y a la versatilidad de las herramientas genéticas actuales, Drosophila melanogaster es un modelo experimental apropiado para estudiar patologías humanas y procesos específicos de animales invertebrados a nivel molecular, como es este caso”, explica Yanel Volonté, becaria posdoctoral del CONICET en el INIBIBB, y una de las autoras del paper publicado este mes en la revista Nature Communications. De acuerdo con el relato de los investigadores, el estudio se inició a partir de un hallazgo fortuito. “Estábamos usando estas moscas para comprender de qué manera ciertos genes coordinan el crecimiento de las distintas partes del cuerpo. Para eso analizamos mutaciones, en este caso les habíamos quitado los genes que codifican una hormona (Dilp8) y un receptor neuronal (Lgr3) y notamos que la forma de la envoltura pupal, que es la cubierta rígida que se forma justo antes del inicio de la metamorfosis, era diferente de la habitual”, relata Volonté. Las larvas de Drosophila, al igual que otros insectos, cambian totalmente su forma durante la metamorfosis. En su estadio como larva su aspecto es similar al de “gusano”, mientras que ya en su etapa adulta, la mosca, tiene cabeza, tórax y abdomen con patas y alas. El proceso de metamorfosis ocurre dentro de una cubierta rígida, el pupario, que las protege de la desecación y predadores, al mismo tiempo que permite el intercambio de oxígeno con el ambiente. El pupario se forma por la transformación de la cutícula -la capa más externa- de la larva, que inicialmente es flexible y se endurece por transformaciones químicas. Esto se produce de manera simultánea con una serie de cambios morfológicos, producidos por contracciones musculares. “Nosotros encontramos que estos dos procesos están acoplados por acción de Dilp8, que permite que esto suceda de manera coordinada”, detalla Garelli y específica: “La hormona es producida en la epidermis de la larva en el momento en que comienza el endurecimiento de la cutícula. Cuando esta hormona llega al cerebro, desencadena el patrón de movimientos complejos que modifica la forma del cuerpo. Si Dilp8 no está presente, la cutícula igual se endurece, pero conservando la forma de la larva. Entonces se forma una cubierta defectuosa que conduce a la muerte del animal”. “Sabemos que hay alrededor de 180 neuronas, de las 10 mil que forman el cerebro de la larva, que expresan el receptor neuronal Lgr3 y por lo tanto podrían activarse en respuesta a Dilp8. Sin embargo, sólo seis son sensibles a la hormona. Ahora que identificamos los componentes moleculares y celulares que transmiten la señal al sistema nervioso central, podemos estudiar de qué manera esta señal se procesa y traduce en la coordinación de la actividad de los centros motores”, señala el doctor en bioquímica y concluye: “Nuestro trabajo abre nuevos caminos para responder nuevas preguntas relacionadas con el rol neuromodulador de los neuropéptidos en el comportamiento”.