Home Artículos La ciencia al servicio de la sociedad
Numero 29
Número 13
Contenidos Externos
Equipo Editorial

Lic. Pía Squarcia
Lic. Fernando Gomez
Trad/Prof. Viviana Soler
Prof. Elena Contardi
Dra. Veronica Guler
Ing. Guillermo Sisul

Diseño y Programación
Alejandra Olazabal
Adrián Zunini
 

Diseño Gráfico
Marcelo Distefano
José Di Genio


Contribuciones al Editor:

El boletin electrónico del CONICET Bahía Blanca da la bienvenida a contribuciones de su personal para sus diferentes secciones. Los artículos y notas que aparecen en el boletín representan la opinión de los autores y no necesariamente la política del CONICET Bahía Blanca. En cuanto al derecho de autor, los artículos en su totalidad o parcialmente no podrán ser reproducidos por terceros sin previa autorización del autor/ autores.


Plantilla diseñada por
raduga

Menú de usuario
Acceso



La ciencia al servicio de la sociedad

Las ovejas también se automedican

Seguramente, muchos recordarán a su perro o gato eligiendo cuidadosamente tipos particulares de hierbas ante un supuesto malestar digestivo. Esta conducta no se debe a un cambio del régimen alimentario de su mascota, como generalmente es creído, sino a una forma de automedicación. Las ovejas también desarrollan esta habilidad, por ejemplo, para controlar los parásitos.

Existen especies vegetales que contienen compuestos químicos secundarios que reducen la carga de parásitos en ovinos, animales que pueden aprender a consumir esas especies vegetales frente a un determinado malestar y automedicarse. Investigadores del Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS) del CONICET Bahía Blanca y del Departamento de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur, estudian las condiciones bajo las cuales estos animales desarrollan tan conveniente habilidad.

Para ello, agrónomos, veterinarios, bioquímicos, y psicólogos trabajan interdisciplinariamente para aportar conocimiento e ideas novedosas que permitan a los productores de ganado ovino diseñar estrategias sustentables y económicas para el manejo de sus rodeos.

Pero, "¿cómo trasladamos el concepto de la automedicación al caso de los animales?".Para contestar esta pregunta la veterinaria Hebe Fernández, una de las integrantes del grupo de investigación sobre comportamiento animal aplicado del CERZOS y del Departamento de Agronomía indica: "Al tema de automedicación es importante definirlo asociado al comportamiento animal, dado que a nivel humano tenemos un concepto claro de a qué nos referimos, pero no cuando nos referimos a un animal, que lo que hace es seleccionar plantas que contienen compuestos químicos secundarios que le resultan beneficiosos para su salud".

"Uno de estos compuestos secundarios -explica la doctora Fernández- son los taninos condensados; puntualmente, usamos para investigación un tanino que se obtiene del quebracho colorado. Las experiencias muestran que los corderos consumen este tipo de sustancias ante diversos malestares, como por ejemplo, la presencia de parásitos en sus sistemas digestivos."

Otro de los efectos conocidos sobre los taninos condensados es que permiten que el animal gane más peso. Esto se debe a la facultad de estas sustancias de unirse a las proteínas para formar complejos a nivel ruminal que resisten la degradación microbiana, mejorando así la eficiencia de utilización de la proteína al aumentar su tasa de pasaje hacia el intestino delgado, y por lo tanto, generando una mayor absorción de aminoácidos.

La evidencia recogida demuestra que cuando un animal tiene parásitos incrementa el consumo de tanino, y cuando la carga parasitaria se reduce disminuye la ingesta de este compuesto. En este sentido, la investigadora señala: "Un componente clave a tener en cuenta en el proceso de aprendizaje es la secuencia y el momento en el que el animal realiza la ingesta del compuesto secundario".

Particularmente, cuando el animal se encuentra enfermo (parasitado o con exceso de proteína), consume el compuesto secundario y experimenta una mejoría. Los efectos beneficiosos de este comportamiento quedan aprendidos y así, la posibilidad de repetir dicha conducta en el futuro estará fortificada.

Asimismo, es probable que el animal no logre o tarde mucho en aprender los efectos curativos beneficiosos de la ingesta de esa "medicina" presente en las plantas si lo hace en lapsos irregulares o en una secuencia no adecuada.

Los resultados obtenidos en los estudios realizados hasta el momento son prometedores. El paso siguiente será continuar desarrollando investigaciones con el objetivo de avanzar en el entendimiento de los factores involucrados en el aprendizaje y el carácter contextual del comportamiento de automedicación, para así mejorar la productividad y el bienestar animal en forma sostenible.


Lic. Pía Squarcia - Prensa CONICET Bahía Blanca

 
Auspician




Universidad Nacional
del Sur

Excelencia en la
Educación Universitaria





Investigación Científica y
Tecnológica para el
Desarrollo del País