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¿Es factible la producción de biodiesel a partir de microalgas?

Dra. Patricia Leonardi

Nuestro país se presenta como un escenario adecuado para el desarrollo de este recurso dada la diversidad de ecosistemas acuáticos para el cultivo de distintas especies de algas.

Las microalgas son organismos microscópicos fotosintéticos que abundan en los mares, agua dulce y salobre. Al igual que las plantas, estos organismos convierten la energía lumínica, en presencia de anhídrido carbónico, agua y nutrientes, en energía química, útil para su supervivencia. Algunas especies de microalgas son capaces de canalizar gran parte de esta energía química hacia la biosíntesis de lípidos neutros, que es el sustrato ideal para la producción de biodiesel.

Los biocombustibles obtenidos a partir de microalgas se han convertido en una alternativa sumamente interesante. Las microalgas son eficientes fijadoras de anhídrido carbónico (CO2) y no son utilizadas como fuente de alimento. Además, no compiten con los cultivos clásicos por áreas productivas debido a que pueden crecer en tierras marginales. El cultivo algal no necesita herbicidas o pesticidas para su crecimiento. Además, los cultivos de microalgas usados en este proceso pueden servir también para otros propósitos: a) remoción por biofijación del CO2 producido por combustión industrial, b) reducción del contenido de amonio, nitrato, fosfato en aguas residuales a través de la absorción de estos nutrientes que son fuente de elementos esenciales para su crecimiento, c) utilización del residuo algal para la obtención de fertilizantes orgánicos, alimento para el ganado o simplemente su combustión para la cogeneración de energía (electricidad y calor) y d) dependiendo de las especies de microalgas, también pueden extraerse otros compuestos con valiosas aplicaciones en diferentes sectores industriales, como los ácidos grasos poliinsaturados, azúcares, pigmentos y antioxidantes.

Los primeros cultivos de microalgas a gran escala comenzaron en 1960 en Japón y el interés en el uso de microalgas como fuente de energías renovables se incrementó en 1970, durante la primera crisis del petróleo. Desde 1978 hasta 1996 el National Renewable Energy Laboratory (NREL), del Departamento de Energía de Estados Unidos, a través del Programa de Especies Acuáticas, desarrolló diversas investigaciones para identificar las microalgas con altos contenidos de aceites. Los estudios correspondientes permitieron establecer que algunas especies de microalgas eran ideales para la producción de biodiesel, debido a su alto contenido de aceite (50% o más) y que experimentaban un rápido crecimiento. No obstante, primero debían resolverse problemas referidos principalmente a los costos de producción. Hasta la fecha, el mencionado programa del NREL ha sido uno de los más ambiciosos relativos a la producción de biodiesel a partir de microalgas. Sin embargo, en la actualidad existen compañías en diversos países que buscan lograr una tecnología económicamente viable para el cultivo de microalgas, la obtención y extracción de aceites. Es importante destacar que la producción de biodiesel a partir de microalgas es técnicamente factible; de hecho, se realiza en distintas partes del mundo, pero aún a escala piloto.

Algunas de las especies de microalgas con las que se está trabajando en el laboratorio de Biotecnología de Algas del CERZOS

Teniendo en cuenta la diversidad de ecosistemas acuáticos para el cultivo de distintas especies presentes en Argentina, es decir zonas costeras, estuarinas, salitrales, lagunas pampeanas y de la región noroeste, nuestro país se presenta como un escenario adecuado para el desarrollo de este recurso. Además, las microalgas poseen la ventaja natural de adaptarse a diversas condiciones ambientales, de manera que la selección de especies nativas es de fundamental importancia para el éxito de cualquier emprendimiento de cultivos masivos para la producción de biodiesel. Si bien en nuestro país, a diferencia de otras energías renovables, los estudios en este campo están en una etapa incipiente, la paulatina reducción de los combustibles de origen fósil junto con un aumento de las emisiones de carbono a la atmósfera en las últimas décadas, siguen motivando el desarrollo de investigaciones con el fin de lograr una tecnología económicamente viable y amigable con el ambiente.


La Dra. Leonardi es investigadora del CONICET y dirige el Laboratorio de Biotecnología de Algas del CERZOS (CONICET-UNS)

 
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