| IADO: 40 años no es nada, pero con el agua en la mirada |
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El agua es uno de los recursos estratégicos del siglo XXI, aunque pocos reconozcan que fue siempre fundamental para el mundo y objeto de guerras y disputas territoriales. Pero nunca como ahora los efectos de la contaminación de ríos, lagos y mares y el uso irracional del agua se hacen sentir especialmente ante un alarmante crecimiento de la población. El Instituto Argentino de Oceanografía (IADO), aunque originalmente pensado para el estudio exclusivo del Mar Argentino, ha ido evolucionando con el tiempo para enfocarse en el recurso agua en todas sus facetas. Nacido a partir del antecesor Instituto Oceanográfico de la Universidad Nacional del Sur (UNS) creado originalmente en 1957 (que fue el primer organismo civil del país dedicado a la Oceanografía), el IADO fue establecido a través de un convenio suscripto entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la UNS y la Armada Argentina, el 23 de junio de 1969. Así es que el IADO fue el segundo instituto del CONICET y en su acta de creación tiene el orgullo de figurar la firma de quien fuera el creador y primer presidente del CONICET, el premio Nobel Dr Bernardo Houssay. En el año 1978 la Armada se retira del convenio, quedando desde entonces solo como dependencia del CONICET y la UNS. Sus objetivos de creación fueron: a) promover el desarrollo de las investigaciones científicas del Mar Argentino y sus recursos, b) contribuir a la formación de investigadores y técnicos en las ciencias del mar, c) impulsar el estudio de la oceanografía, d) prestar asesoramiento a instituciones oficiales y privadas sobre problemas referidos al mar, e) prestar, dentro de los límites de sus programas de trabajo, la ayuda que puedan requerirle otras instituciones interesadas en la investigación o en el conocimiento de los problemas del mar, entre otros. Actualmente está formado por investigadores, personal de apoyo a la investigación, becarios doctorales y postdoctorales y pasantes de diferentes universidades tanto del país como del exterior, sumando un número aproximado a las cien personas. El IADO está compuesto por diferentes laboratorios y cada uno de ellos tiene proyectos de investigación específicos en las diferentes ramas de la oceanografía. El Laboratorio de Oceanografía Química actualmente está desarrollando numerosos proyectos. Uno de ellos es el estudio del ciclo biogeoquímico de nutrientes en zonas costeras. Esta línea de investigación tiene como objetivo el comprender los posibles mecanismos de transporte y transformación de nutrientes en los estuarios, así como los potenciales procesos de asimilación por parte de los organismos de esos ambientes, y los mecanismos de transferencia hacia otros sistemas. Desde el punto de vista de su aplicación tecnológica, los resultados de este proyecto permitirán identificar científicamente cuáles son las áreas potencialmente utilizables para nuevos emprendimientos (urbanizaciones, núcleos industriales, turísticos, etc.), realización de obras de infraestructura (dragados, ampliación de puertos, etc.) o de servicios (gasoductos, redes de transmisión de energía, etc.), así como detectar los sistemas fundamentales para el funcionamiento adecuado del ambiente costero y que —por lo tanto— no deben ser modificados. Por otro lado, en el área de Oceanografía Física se estudian los temas relacionados a geomorfología y dinámica de humedales costeros y estuarios. La circulación y el transporte de sedimentos en estuarios, como así también el análisis de mareas y de las olas en las zonas costeras. También se analizan los procesos de interacción mar-atmósfera-sedimento en las planicies de marea en el estuario de Bahía Blanca y su relación con la variabilidad y biodiversidad planctónica. Actualmente se están desarrollando trabajos de investigación en las localidades de Pehuén Co y Monte Hermoso, como así también en la morfología fluvial y costera del golfo San Matías y en los estuarios de los ríos Negro, Quequén Grande y Claromecó, como así también en la laguna Mar Chiquita y en las bahías San Blas y San Antonio. Por otro lado se realizan experimentos numéricos en dominios regionales oceánicos empleando modelos matemáticos de circulación, mientras que también se desarrollan modelos tanto hidrodinámicos y de transporte como de contaminantes, sedimentos y petróleo en ambientes costeros. Las líneas de investigación desarrolladas en las temáticas de Oceanografía Geológica y Geofísica analizan esos aspectos en los ambientes costero-marinos, particularmente en lo referente a la evolución costera, morfología, sedimentología y sismoestratigrafía subácuea; abarcándose también la teledetección submarina, la geoquímica y la dinámica del transporte de sedimentos; evolución de paleoambientes sedimentarios, estratigrafía y paleontología, cambios eustáticos y paleoclimáticos. Recientemente se ha incorporado también el estudio de lagos cordilleranos con relación a investigaciones sobre morfología glaciar, sismicidad, riesgo geológico y paleoclimatología. Dr. Gerardo M. E. Perillo y Dra. M. Cintia Piccolo
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